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“Más el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas”. 2da de Pedro 3:10.

INTRODUCCIÓN

La tierra sufre el flagelo del cambio climático por deforestación, sequía, calentamiento, que ha desencadenado grandes extensiones desérticas que la mantienen en el limbo.

Independientemente de esta brutal agresión, existe otra de carácter interplanetaria que amenaza su existencia.  La nota: “Los científicos hicieron la advertencia de que puede cruzarse con la tierra el asteroide potencialmente más peligroso que se vio en más de ocho años”.  El mismo astrónomo Scoth Shapper que describe esta información añade: “Se descubrieron dos asteroides cerca de la tierra cuyo tamaño se describe como “asesino de planetas” que representa un peligro potencial para la tierra”.

Por lo expuesto asumimos que la existencia del planeta es amenazada por el hombre, y por los fenómenos como los asteroides que a decir de la ciencia la mayoría se encuentran entre Marte y Jupiter.

No obstante a ello, ¿la tierra llegará a su fin, como lo pronuncia Pedro?.  “Pero el día del Señor llegará como un ladrón.  En aquel día, los cielos desaparecerán en medio de un estruendo espantoso, los cuerpos celestes serán destruidos por el fuego, y la tierra y lo que en ella hay desaparecerán envueltos en llamas”. 2da Pedro 3:10.  El profeta refrenda lo expuesto por Pedro:  “Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo…” Sofonías 1:18.  El revelador también hace referencia del desvanecimiento de la tierra, “y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él, de delante del cual huyó la tierra y el cielo; y no fue hallado el lugar de ellos”. Apocalipsis 20:11.  El análisis de estos versículos los expondremos al final de esta exposición.

Ahora bien, ¿con qué propósito Dios hizo la tierra?  “Porque así dijo Jehová que crió los cielos; El es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la crió en vano para que fuese habitada la crió.  Yo Jehová, y ninguno más que yo”. Isaías 45:18.

“LA CRIÓ Y LA COMPUSO”

Si bien la ciencia ha descubierto otros planetas con posibilidades de vida, la tierra por excelencia reúne todas las condiciones de vida para ser habitada.

“Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar y descúbrase la seca: y fue así.  Y llamó Dios a la seca, Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares: y vio Dios que era bueno”. Génesis 1:9 y 10.  Observamos en este relato cómo Dios separa la tierra de las aguas para empezar su creación.

SU FUNDACIÓN:  “Porque El fundó la tierra sobre los mares, y la asentó sobre los ríos”. Salmo 24:2.  Esta versión nos seduce a pensar que en efecto, Dios puso sobre las aguas de los mares y ríos los cimientos de la tierra; sin embargo, la versión NBV, declara con claridad este prodigioso evento: “El es quien hizo retroceder los océanos para que apareciera la tierra seca”.  ¿Por qué el Señor hizo esta división? Porque según la ciencia, “cerca del 70% de la superficie del planeta está cubierta por las aguas oceánicas”.  Una vez hechas las bases instaura o funda el planeta con todos sus componentes.  Presentamos a continuación parte de su magna obra: 

“Mientras permanezca la tierra habrá primavera y otoño, frío y calor, invierno y verano, día y noche”. Génesis 8:22. 

Esta imagen describe las estaciones del año con sus distintas características.

La versión Antigua, añade otros elementos no menos importantes de su creación: “Todavía serán todos los tiempos de la tierra; la sementera y la siega”. Génesis 8:22.  ¿Qué es sementera? Según el diccionario es: “La acción o actividad de sembrar en un terreno preparado para ello”.  Posteriormente, se produce la siega o cosecha de los productos de la tierra.  Crió las lluvias para este fin.  “Yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto”. Levítico 25:4.

Erigió también las praderas y valles para engalanar su fundación:

“Las praderas se visten con rebaños de ovejas, y los valles de trigales, cantan y lanzan voces de alegría”. Salmos 65:13.

El ornamento de la tierra también forma parte de su maravillosa creación: “Y dijo Dios: produzca la tierra hierba verde, hierba que dé cimiento; árbol de fruto que dé fruto según su género”. Génesis 1:11.  Resalta en esta parte el color verde que da brillo y belleza a las praderas, que hace de su creación un planeta acogedor que luce con esplendor.  Por ello, el sabio exclama: “Todo lo hizo hermoso en su tiempo”. Eclesiastés 3:11.

Por otro lado, Dios crió  todos los animales acuáticos-Génesis 1:21 y 22-.  Los animales terrestres-Génesis 1:24 y 25-.

Y su obra culminante: “Y crió Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió”. Génesis 1:27.

Una vez descrita parte de la inigualable creación divina, ¿la tierra aún permanece en su integridad total y productiva como la diseñó el Señor? 

Es de conocimiento general que, de acuerdo a la ciencia ambientalista, que el planeta “gracias” a las actividades humanas-explicada

varias veces- perdió su integridad como valor; y hoy en día, está colapsando.  ¿Acaso vendrá su destrucción total que aparentemente narran los escritos de la palabra de Dios?

Examinemos los textos aludidos:  “Más el día del Señor vendrá como ladrón en la noche: en el cual los cielos pasarán por grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas”. 2da Pedro 3:10.  Fijemos nuestra atención en la última parte de este versículo: “Y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas”.  A la tierra que hace alusión el apóstol, ¿es el planeta?  Leamos el siguiente enunciado: “Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida”.  ¿Quién se había corrompido? “ Porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”. Génesis 6:12.  La tierra que hace referencia al apóstol son las grandes masas de personas irreverentes hacedoras de maldad.  Nótese bien que morirán ellos-la tierra- con sus obras, ¿cuáles obras?  “Oh Señor, Dios nuestro, tú les respondiste, fuiste para ellos un Dios perdonador, más también vengador de sus malas obras”. Salmo 99:8.  “Más los transgresores fueron todos a una destruidos: la postrimería de los impíos fue talada”. Salmo 37:38.

¿Por qué el hombre es el símbolo de la tierra?  Porque su hechura viene de la misma tierra: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás”. Génesis 3:19. El mismo sentido expresan: 2da de Pedro 3:7; Isaías 51:6; Sofonías 1:18; y Revelación 20:11.  Al final de estos textos hacen referencia a los moradores o a los habitantes del planeta.

Si la tierra no va a ser destruida, ¿con qué propósito la custodia Dios?  Como premisa presentamos el enunciado de David: “El fundó la tierra sobre sus bases; no será jamás removida”. Salmo 104:5.  La versión DHH declara la última parte de este versículo: “Para que nunca se mueva de su lugar”.  No obstante los terremotos más fuertes de la historia, la tierra ha permanecido.  Incluso Dios la liberará del terremoto de carácter mundial, predicho por los videntes del Dios de Israel: “Entonces hubo relámpagos, voces y truenos, y la tierra tembló a causa de un terremoto más violento que todos los terremotos que ha habido desde que hay gente en el mundo”. Revelación 16:18.  En este desastre apocalíptico, “desaparecerán las islas y las montañas se desmoronarán”. Apocalipsis 16:17 y 18.  ¡La geografía del planeta se trastornará! Sin embargo, la tierra continuará al cuidado de nuestro Soberano Dios.  ¿Con qué propósito?  Para que su pueblo la habite para siempre.  “Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella”. Salmo 37:29. 

El Señor en su venida restaurará este moribundo planeta: Isaías 49:8; Hechos 3:21, para que los mansos la hereden y disfruten la

nueva tierra, Mateo  5:5 y Salmo 37:11; bajo la gobernanza del Señor Jesucristo:

“Y Jehová será rey sobre toda la tierra”. Zacarías 14:9.  Este evento fue una premonición de uno de sus siervos en la antigüedad, “pero, ¿será posible Dios mío, que tu habites en la tierra?”. 1ra Reyes 8:27.  ¡Se hará una hermosa realidad! “Y la soberanía, el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de Dios”. Daniel 2:44.

Por eso, la tierra permanecerá incólume para siempre.

¿Quiere ser parte del Reino glorioso que Jesucristo erigirá en esta tierra? Lo invitamos que se una al pueblo de Dios y disfrute la dicha eterna venidera.

CONCLUÍDO

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