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“Abriré mi boca en parábolas, hablaré cosas reservadas de antiguo, las cuales hemos oído y entendido.”

Salmos 78:2

POR ENRIQUE GORDILLO MAZARIEGOS

Definición de parábola: “Se utiliza para ilustrar y enseñar una verdad espiritual o moral profunda”.

La descripción expuesta sobre el carácter de las parábolas bíblicas, descarta totalmente que las figuras presentadas sean literales; constituyen en esencia simbolismos que nos proveen de enseñanzas para nuestra formación espiritual.

La parábola que nos ocupa contiene muchas figuras distintas que construyen un significado profundo que va más allá de la parte literal.  En otras palabras, son figuras que representan objetos, personas o escenas del mundo real.

Así, principia la parábola del Rico y Lázaro dictada por nuestro Señor Jesucristo:

“Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino y hacía cada día banquete con esplendidez” Lucas 16:19.  ¿Cuál es la figura representativa del hombre rico?  Definitivamente hace referencia al pueblo de Israel que en los albores de su formación disfrutaba de continuo de banquetes;

o sea, ceremonias, cultos y reuniones con la presencia directa en el templo del Ser Supremo con gloria: “Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria”. Éxodo 29:43. 

¿Y cual es el significado del vestido de púrpura y lino fino del hombre rico? “Y del jacinto, púrpura y carmesí hicieron las vestimentas del ministerio para administrar en el santuario, y así mismo hicieron las vestiduras sagradas”. Éxodo 39:1.  El lino fino en la palabra de Dios representa la santidad y las acciones justas de los santos según Revelación 19:8.  También representaba la pureza, y la santidad de aquel sacerdocio levítico que oficiaba en el templo del Señor.

Diametralmente opuesto se encuentra otra figura: Lázaro.  Etimológicamente significa “ayudado por Dios”.  Representa al desamparado, aquel que sufre.  Esta figura como lo detallaremos bíblicamente en este artículo, representa al pueblo gentil inmerso en el pecado.

Explica la parábola que “también había un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado a la puerta de él, -del rico- lleno de llagas”. Lucas 16:20.  ¿Cuál es el símbolo de las llagas? “Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en el cosa ilesa, sino herida, hinchazón y PODRIDA LLAGA-pecado-; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite”. Isaías 1:6.

El versículo 21, lo dividiremos en dos partes.

a)”Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico”.  Para ilustrar esta parte leamos lo que nos narra el evangelista Marcos:  “Y la mujer era griega, le rogaba-a Jesucristo- que echase fuera de su hija al demonio.  Más Jesús le dijo: deja primero hartarse a los hijos porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos.  Y respondiendo ella, le dijo: si, Señor, pero aún los perrillos debajo de la mesa comen de las migajas de los hijos.  Entonces Jesús admirado de la fe de la mujer, responde: “Ve; el demonio ha salido de tu hija”. Marcos 7:26-29.  ¿Cuál es el símbolo del pan que rogaba comer tanto el mendigo como la mujer griega? “Yo soy el pan que ha descendido del cielo; si alguno comiere este pan, vivirá para siempre, el cual yo daré por la vida del mundo”. Juan 6:51. 

Así como el pan literal alimenta al cuerpo, la enseñanza divina -el pan- alimenta la fe y la vida espiritual.  En los tiempos de Jesús el mensaje aún no había llegado al pueblo gentil -la palabra gentil son todos los que no pertenecen al pueblo judío-.  Fue en los días de Cornelio que se aperturó.  Favor de leer todo el capitulo 10 del libro de los Hechos. 

“Y aún los perros venían y le lamían las llagas”.  Cual es la figura de los perros que lamían las llagas del mendigo.  “Sus atalayas ciegos son, todos ellos ignorantes, todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; somnolientos, echados, aman el dormir.  Y esos perros ansiosos no conocieron hartura, y los mismos PASTORES no supieron entender: todos ellos miraron a sus caminos, cada uno a su provecho, cada uno por su cabo”. Isaías 56:10 y 11.  El profeta hace referencia a los inescrupulosos pastores-aunque hay excepciones-.  Son aquellos que suavizan el pecado del hombre, maquillan una mala acción, se intenta hacer que una falta grave se minimice; mejor si recibe dádivas económicas.  Esa era la condición del pueblo gentil-Lázaro- en esa época y hoy en día.  A la fecha, en el mundo hay cientos de pastores millonarios disfrutando sus riquezas en paraísos fiscales, a costa de cientos de sus seguidores.  Esa era la condición del pueblo gentil justo antes que se revelara la verdad a través del Señor Jesucristo.

b)”Y aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham”.  La palabra ángel bíblicamente es mensajero o enviado según Jeremías capítulo 1 y versículos 7 y 9.  El pueblo gentil en la figura de Lázaro, recibe el mensaje de salvación del mensajero Pedro y posteriormente de Pablo, y se produce la “muerte” del mendigo.  ¿Cómo ocurrió este evento?  “¿Pues que diremos, perseveraremos en pecado para que la gracia crezca? En ninguna manera; porque los que somos MUERTOS AL PECADO, ¿cómo viviremos aún en él? Romanos 1:2.  En los albores de la iglesia Dios abre la oportunidad de salvación del pueblo gentil: “Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión-judíos- que habían venido con Pedro, de que también sobre los gentiles se derramaba el Espíritu Santo.  Y los mandó a bautizar en nombre del Señor Jesús”. Hechos 10:45 y 48.  Una vez convertido el pueblo gentil fue enviado al seno de Abraham.  La palabra seno significa entre otros: Amparo, refugio, protección…y no precisamente el cielo o la eternidad.  Una vez que el pueblo gentil recibe la salvación por fe, “sabéis por tanto, que los que son de la fe, los tales son hijos de Abraham.  Y viendo en las Escrituras que Dios por la fe había de justificar a los gentiles, evangelizó antes a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.  Luego los de la fe son benditos con el creyente Abraham”. Gálatas 3:7, 8 y 9.

“Y murió también el rico y fue sepultado, y en el infierno alzó sus ojos; estando en los tormentos vio a Abraham de lejos, y a Lázaro en su seno”.

Una vez que Lázaro-el pueblo gentil- cómo expusimos, disfruta de la fe del evangelio, el rico “Israel” se debate en el infierno-no precisamente se refiere a un sitio cubierto de llamas de fuego, como lo enseña la tradición- el infierno que sufre el pueblo hebreo es emocional: suplicio, tormento, calvario, por librar guerras con los países árabes que están a su alrededor que lo agobian desde su nacimiento como nación en el año 1948.

Israel aún no es una nación convertida al Señor; se dará en el momento oportuno.  Jesucristo le da el calificativo de “cuerpo muerto”.  “Donde estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas”. Lucas 17:37.  El cuerpo muerto, reiteramos, es la figura de la nación hebrea y las águilas representan a las naciones, Deuteronomio 28:49.  De ahí se explica la desesperación de esta nación inconversa en el siguiente trozo:

“Entonces él -el rico- dando voces, dijo: padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama”. Lucas 16:24.  Las parábolas que dictó nuestro Señor Jesucristo, insistimos, son simbólicas, no literales, y el agua que pide el pueblo hebreo es la palabra de Dios, como enseñanza o doctrina, como está escrito: “Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra-la humanidad- los dichos de mi boca.  Goteará como la lluvia mi enseñanza; como llovizna sobre la grama, y gotas sobre la hierba”. Deuteronomio 32:1 y 2.  Es ilustrativo esta parte porque explica en que dirección va la enseñanza del evangelio y apunta hacia la hierba; en cuyo lugar cae la lluvia o agua.  ¿Qué es el símbolo de hierba? El profeta explica: “Que toda carne-tejido humano- es hierba”. Isaías 40:6-8.  Israel sufre actualmente las consecuencias de haber rechazado a su Salvador Jesucristo.  “Pero acerca de Israel dice: todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictorio”. Romanos 10:21. 

En este contexto el versículo 26 cobra relevancia: “Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y

vosotros, de manera que los que quisieran pasar de aquí a vosotros, no pueden ni de allá pasar acá”. 

¿Por qué existe ese abismo entre Israel y el pueblo convertido a la fe del evangelio? La palabra sima es indicador de un precipicio, fosa u hondonada.  Son dos pueblos distintos entre sí que son incompatibles.  Israel sufre los embates de las guerras que propician sus vecinos de alrededor.  Lázaro-la iglesia convertida y consolada por su fe a través de las buenas nuevas- del evangelio de Jesucristo.  ¿Por qué este abismo entre ambos pueblos?  “Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros”. Romanos 11:28.  La versión Latinoamericana traduce esta parte así: “Pues, se oponen al evangelio.  En efecto, el pueblo de Israel, si no todos, la mayoría de la nación no cree en Jesucristo; lo rechazan y ese es el abismo que ha formado con la iglesia conversa.  No obstante a ello pide que todos sus hermanos en la carne que están diseminados en el mundo conformado por cinco continentes-5 hermanos- para que se testifique para que no vengan ellos también a este lugar de tormento.  Abraham responde a esta petición: “A Moisés y a los profetas tienen, óiganlos”-versículo 29-.  Sin embargo, Pablo, es explícito en esta parte:  “Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta hoy día, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado.  Pero cuando se conviertan al Señor el velo se quitará” 2da Corintios 3:14 y 16.  En efecto el pueblo de Israel hasta hoy en día, observa el mismo modelo del antiguo testamento; con todos sus ritos y ceremonias; completamente distinto a la fe y la gracia que engalana a la iglesia del Señor Jesucristo. 

Finalmente, el rico hace una última súplica en favor de sus hermanos.  “El entonces dijo: No, padre Abraham, pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.  Más Abraham le dijo: si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos-versículos 30 y 31.

¿Israel creyó en el Cristo resucitado?  Leamos el testimonio de Mateo: “Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato, diciendo: señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré.  Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: resucitado de entre los muertos.  Y será el postrer error peor que el primero.  Y Pilato les dijo: ahí tenéis un guardia, id, aseguradle como sabéis.  Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la puerta y poniendo la guardia”. Mateo 27: 62-66.  Así, el pueblo de Israel de principio a fin no creyó ni aceptó la fe del evangelio que promulgó el Hijo de Dios.  “¿Qué pues, lo que Israel buscaba no lo ha alcanzado, pero los escogidos -los 144mil judíos conversos- si lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos hasta hoy”. Romanos 11:7 y 8.

¿cuál es el futuro del pueblo judío?  “Pero el entendimiento de ellos se embotó porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado.  Para cuando se convierta al Señor el velo se quitará”.  O sea, que Israel no está excluido de su salvación, conforme LA PROMESA hecha a Abraham. Génesis 15:18; EL PACTO. Génesis 17:28; SU REDENCIÓN, Romanos 11:26  y 27.

CONCLUÍDO

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