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…”Abriré en parábolas mi boca; declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo”.  Mateo 13:35 última parte

Por Enrique Gordillo Mazariegos

INTRODUCCIÓN.  Definición: “Las parábolas son breves narraciones dichas por Jesús que encierran una educación moral, revelando una verdad espiritual de forma comparativa”.

En esta temática estudiaremos el significado de las parábolas: 

a)El Tesoro Escondido.

b)De las Verdades de Jesús.

c)El Buen Samaritano.

d)Los Dos Litigantes.

e)El Mayordomo Infiel.

f)Las Diez Vírgenes.

Si bien desde la antigüedad Jehová dio conocimiento a sus siervos a través de diversas enseñanzas-parábolas de las dos hermanas; de la olla hirviente; Ezequiel 23:2-45; 24:3-14, entre otros-destacan las parábolas del Hijo de Dios, por ser universal, cuyo contenido es de carácter moral que persigue la restauración del hombre.

Confiamos plenamente en la asistencia del Espíritu Santo para que este modelo de enseñanza cumpla las expectativas en nuestra formación ético moral.

PARÁBOLA DEL TESORO ESCONDIDO

Analicemos su argumento.  “Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo el cual un hombre halla y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo”. Mateo 13:44.

Esta enseñanza contiene varias figuras, cuyo significado es de inapreciable valor.

Inicia con la frase: “el reino de los cielos”.  ¿Por qué lo compara con el tesoro escondido?  Porque el reino está ligado al evangelio… “Y predicando Jesucristo-el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia del pueblo”. Mateo 4:23; Marcos 1:14, etc.  Y en dicho evangelio se encuentra el tesoro escondido.  ¿Y qué significa el tesoro escondido?  “Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios”. Proverbios 2:3-5.  ¡El tesoro escondido es la ciencia o conocimiento de Dios! impreso en su Santa Palabra. No obstante, que en este mundo se tiene en alta estima la educación secular en todas sus ramas, que es el eje del desarrollo de los pueblos,  ¿cuánto más debe apreciarse el conocimiento de Dios que es imperecedero?

¿Y dónde está escondido?  En el campo.  ¿Y en qué lugar específico se encuentra ese terreno?  “El campo es el mundo”. Mateo 13:38.  A pesar de permanecer en esta tierra está oculto y su costo de adquisición es intangible, es decir no se puede medir.  “Los hombres saben obtener alimento de la superficie terrestre, bajo la cual hay fuego.  Construyen presas para detener el agua y sacan el oro.  Pero aunque los hombres puedan hacer todo esto, no saben dónde hallar la sabiduría-ciencia o conocimiento- Aquí no está, dicen los océanos; y los mares responden: ni aquí tampoco.  No puede comprarse con oro o plata, ni con todo el oro de Ofir o las piedras preciosas de Onix y safiro.  La sabiduría es mucho más valiosa que el oro y el vidrio.  ¿Dónde entonces obtenerla?  ¿Dónde hallarla?  Porque está oculto a los ojos de la humanidad; ni las aves de aguda mirada pueden descubrirla”. Job 28:10-20. 

Se explica así que aquel hombre que descubre el tesoro escondido en el campo, va y lo compra; porque estaba oculto de la humanidad y su valor es inestimable.  Es el conocimiento o sabiduría reservados para aquellos los cuales Dios se complace en revelar.  ¿Para quienes? “Padre, Señor del cielo y de la tierra, gracias porque escondiste la verdad a los que se creen sabios, y la revelaste a los niños.   Si Padre, porque así lo quisiste”. Mateo 11:25.  La versión DHH traduce: “En aquel tiempo Jesús dijo: te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos.”

Continúa explicando la parábola que una vez el hombre lleno de gozo adquiere el tesoro y lo esconde de nuevo.  ¿Por qué lo esconde? “Con sabiduría se edifica una casa, y con prudencia se afianza, con conocimiento se llenan las cámaras de todo bien preciado y deseable”. Proverbios 24:3 y 4.  Ese conocimiento estimable y apetecible lo conservará el afortunado hombre que lo encuentra, pues le servirá para vivir.

¿Y en que consisten los bienes o posesiones que vende el hombre para adquirir aquel campo?  Los bienes o posesiones no son materiales.  El Señor utilizó diversos simbolismos para ilustrar sus enseñanzas.  ¿Qué fue entonces lo que liquidó el hombre para apropiarse del conocimiento de Dios? “Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.  Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado” Salmo 51:1 y 2. ¡El hombre de la parábola liquida para sí toda especie de maldad! Y adopta una posición regeneradora delante de Dios.

Dichoso el hombre que descubre el tesoro del conocimiento de Dios y lo hace suyo.  “Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia y abundancia de salvación; el temor de Jehová será tu tesoro”. Isaías 33:6.

PARÁBOLAS DE LAS VERDADES DE JESÚS

El contenido de esta parte es por demás significativa, que nos orienta a explicar algunos textos aún no comprendidos por la mayoría: Las Verdades de Jesús.

El relato bíblico: “Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle.  Y la gente que estaba sentada alrededor de Él le dijo: tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan.  El le respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?  Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él dijo: he aquí mi madre y mis hermanos.  Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios ese es mi hermano, mi hermana, y mi madre”. Marcos 3:31-35.

Lo expuesto por Marcos, quizás nos confunda y pensemos lo poco cortés de Jesús, una vez que ignora el llamado de María-su madre-y sus hermanos de ir hacia ellos.  Apreciamos en el relato del evangelista que en el momento justo que su familia lo encuentra, él estaba inmerso en la predicación ante una multitud.  Estaba ocupado en los negocios de su Padre.  No obstante a ello, ¿Jesús le faltó el respeto a su familia, incluyendo a su madre?

Paralelo a este evento ocurrió otro similar.  “Mientras él-Jesús-decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: bienaventurado el vientre que te trajo,  y los senos que mamaste.  Y él le dijo: antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la guardan”. Lucas 11:27 y 28.

Esta parte es más específica porque la persona que gritó desde la multitud hizo referencia directo a María.  ¿Cuál hubiese sido la respuesta normal a la alusión que exponía la mujer respecto de los beneficios que alguien recibió de su madre?  Jesús ignoró lo dicho por la mujer y dio una respuesta aparentemente contraria.  ¿Amaba Jesús a su madre? ¡Claro que la amaba! “Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estuvo sujeto a ellos-José y María-y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón”. Lucas 2:51. 

También es sorprendente leer los versículos anteriores una vez que sus padres lo buscaban con vehemencia por no saber de su paradero.  “Y aconteció que tres días después lo hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley oyéndolos y preguntándoles.  Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.  Cuando lo vieron, -sus padres-se sorprendieron, y le dijo su madre: Hijo:

¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia.  Entonces él les dijo:

¿no sabíais que en los negocios de mi Padre es necesario estar? 

Sorprendente, ¿no? De niño y adulto no respondió a los requerimientos de María por estar ocupado en los negocios de su Padre. Es de resaltar que Jesucristo en todo momento, aun siendo chico antepuso su comisión de predicar la verdad de su evangelio, aún sobre los intereses de su propia familia, incluyendo a María.  A lo suyo vino-Juan 1:11- e incansablemente fue en búsqueda de las almas perdidas a predicarles el evangelio de redención.  Cuánto debemos aprender del infatigable Maestro.

Ahora bien, ¿por qué no le dio relevancia a su madre aún en su agonía? “Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: mujer, he aquí tu hijo.  Después dijo al discípulo:

he aquí tu madre.  Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa”. Juan 19:26 y 27.  Como observamos, en ninguno de los pasajes expuestos, Jesús jamás exalta a su madre, ¿por qué?  Antes de dar respuesta a este suceso, unificaremos a éste un evento ocurrido una vez que fallece Moisés.  “Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab conforme al dicho de Jehová.  Y lo enterró en el valle, en la tierra de Moab, enfrente de Bet-peor; y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy”. Deuteronomio 34:5 y 6.  ¿Por qué Jehová esconde el cuerpo de Moisés de la vista del pueblo hebreo?  ¿Afectaría la fe de la nación judía una vez conociese el lugar o tumba de Moisés?

La acción de Jehová, ¿afectaría los intereses de Satanás?  “Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés”. Judas 9.  El diablo conocía la debilidad del pueblo israelita, sabía que una vez conocieran la tumba de Moisés levantarían un monumento a su líder para idolatrarlo; como ocurrió en el desierto una vez que fabricaron el becerro de oro.  Recordemos que Israel fue esclavo de la idólatra nación de Egipto por cuatrocientos treinta años y por ello, era susceptible de caer en el paganismo.

Y es que Moisés era un gran líder cuyos atributos exaltan las Santas Escrituras. “Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara; nadie como él en todas las señales y prodigios que Jehová lo envió a hacer en tierra de Egipto a Faraón y a todos sus siervos y a toda la tierra; y el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel”. Deuteronomio 34:10-12.  Por esas cualidades únicas en su género, Jehová ocultó a Moisés de los ojos de su pueblo para que no pecaran ante él idolatrando a su guía.

En el mismo contexto, Jesús en su calidad humana poseedor de ese don de la omnisciencia-atributo exclusivo de Dios que todo lo sabe, Mateo 9:4-no alabó a María a pesar de los grandes atributos que como mujer poseía.  Pese a ello, muchas naciones ensalzan a María incluso atreviéndose a nombrarla como mediadora entre Dios y los hombres; papel que pertenece a nuestro Señor Jesucristo. 1ra Timoteo 2:5 y 6.  Si el mundo idolatra a María sin el respaldo de Jesús, ¿qué hubiera hecho con su figura a la menor insinuación de alabanza hacia ella de parte de Él?

EL BUEN SAMARITANO

La narración de Lucas.

“Respondiendo Jesús, dijo: un hombre descendió de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.  

Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndolo, pasó de largo.

Así mismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndolo, pasó de largo. Pero un samaritano que iba de camino, vino cerca de él y viéndole, fue movido a misericordia.  Y acercándose, vendó sus heridas, echándole aceite y vino; y poniéndolo en su cabalgadura, lo llevó al mesón y cuidó de él.  Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: cuidamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese”. Lucas 10:30-35.  ¿Quién, pues, de estos tres te parece que es el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?  El dijo: el que usó de misericordia con él.  Entonces Jesús le dijo:

ve, y haz tu lo mismo”. Lucas 10:30-37.

El Señor Jesucristo intentó explicar esta parábola utilizando varias figuras o símbolos en la cual destacan: un hombre, Jericó, ladrones, un sacerdote, un levita, y un samaritano.  ¿Por qué esta parábola?  Jesús plantea esta enseñanza a la pregunta de un intérprete de la ley:  ¿Quién es mi prójimo?  Y sobre esto versará esta interesante parte.

¿Cuál es el simbolismo del hombre?  “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”. Romanos 5:12.  Así, el hombre es la figura representativa del pecado. ¿ El símbolo de Jericó?

“Esta ciudad rebosaba su orgullo, cuyos palacios y templos eran morada de lujo y del vicio. 

Desafiaba al Dios de Israel desde sus macizos baluartes. 

Jericó era una de las sedes principales de la idolatría y se dedicaba especialmente al culto de Astarte, diosa de la luna.  Allí se concentraba todos los ritos más viles y degradantes de la religión de los cananeos”. Fuente: Historia de Jericó.

Como explica la nota Jericó era el distintivo de la maldad, depravación e idolatría.  En sus ritos a la diosa Astarte, manifestaba la vileza o bajeza de su conducta.  Además, de la provocación continua al Señor.  Jericó era el símbolo de la humanidad pecadora.  Fue precisamente en ese sitio donde el hombre, “cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole se fueron dejándole medio muerto”. La Personificación de los Ladrones.

Esta parábola como las otras, no es literal.  Son imágenes que encierran una enseñanza para nuestros días.  Satanás es la figura que encarna a los malhechores que hieren de muerte al hombre.  “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir”. Juan 10:10.  Y despoja al hombre, ¿de qué? Le expropia sus sentimientos, su voluntad, etc, para hacerlo suyo, vedando incluso su salvación.  De allí el hombre muere por el pecado-Efesios 2:1-  Esta era la condición triste del hombre herido y medio muerto por su maldad.  Ante esta situación, ¿Quién iría en su auxilio? “Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndolo, pasó de largo.

Así mismo un levita, llegando cerca de él, y viéndole pasó de largo”. – versículos 32 y 33-

Ahora bien, ¿a quién encarna el sacerdote?  Representa el sacerdocio levítico que no podía salvar al moribundo hombre de la parábola… “Como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo”. Hebreos 7:27.  La figura del sacerdote, representada a través del sacerdocio levítico era imperfecta. Hebreos 7:11, primera parte.  Tanto así que cada día ofrecían sacrificios por sus pecados, entonces, ¿Quién podría redimir a la humanidad pecadora representada por el hombre y Jericó?

¿Y el levita que pasó de largo del medio muerto hombre? “Los levitas eran los encargados de todo lo relacionado con el templo de Jerusalén; adoración, alabanza, ofrendas, entre otros”. 1ra de Crónicas 23:1-5.

¿De qué persona entonces vendría la misericordia que se manifestaría a favor del agonizante hombre, que por la condición de los otros dos personajes de la parábola no consiguieron hacerlo?  “Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate, (porque la redención de su vida es de gran precio y no se logrará jamás)”. Salmo 49:7 y 8.  En efecto, la salvación del moribundo hombre, y toda la humanidad, estaba exclusivamente en las manos del Piadoso e Inmaculado Jesús.  “Por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.  Porque así como en Adán todos mueren también en Cristo todos serán vivificados”. 1ra Corintios 15:21 y 22.

¿Y quiénes eran los samaritanos?  No obstante de descender de las tribus de Efraín y Manases, se pervirtieron una vez que gente de Babilonia, Cuta, de Ava, invadieron Samaria, se mezclaron con ellos, e impusieron sus costumbres y adaptaron doctrinas paganas, adorando y realizando culto a los ídolos de los invasores en Samaria.  2da de Reyes 17:24-27.

El propio Hijo de Dios, una vez que organiza a los doce apóstoles en el plan de evangelización, les instruye a no entrar en Samaria.  “A estos doce envió Jesús , y les dio instrucciones diciendo: Por caminos de gentiles no vayáis, y en ciudades de samaritanos no entraréis”. Mateo 10:5.  Entonces,  ¿por qué el Señor Jesús recibe el apelativo de samaritano? Continuará…

LA IGLESIA DE DIOS Y SU TEMATICA

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