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¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba?” Eclesiastés 3:21

La interrogante del sabio si es posible o no que el espíritu del hombre una vez fallece hace presencia en los cielos. intentaremos resolver la incógnita de Salomón basados en dos planteamientos paulinos.

Lo que expone Pablo

a)”Así que vivimos confiados siempre y sabiendo que entre tanto estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor.  Pero confiamos y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor” 2da Corintios 5: 6 y 8.

b)”Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor”. Filipenses 1:23-25.

En el inciso a, en el trozo leído observamos que Pablo reitera el deseo de estar ausente para estar con el Señor.  Situación que no puede ser posible en el estado físico.  El mismo deseo expresa a los Filipenses: “más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces que escoger.  Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y  estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor, y remarca: pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros”. Filipenses 1:22-24.  No obstante, el impase del apóstol de estar con Cristo, resuelve trabajar, por un tiempo más, en la obra misionera.  “Y confiado en esto, sé que me quedaré que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe”. Filipenses 1:25 y 26.  En efecto, Pablo en su misión evangelizadora recorrió el continente asiático en un afán de proclamar el evangelio.  Aperturó muchas iglesias, nombró ministros, entre otros y su obra culminante fueron las trece cartas o epístolas que hasta la fecha nos capacitan.  Haciendo su labor misionera en Asia, casi pierde la vida.  “Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abatidos sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aún perdimos la esperanza de conservar la vida”. 2da Corintios 1:8.

La carta a los Filipenses –escrita en  prisión- también expresa su tristeza.  Filipenses 2:27 y 28.  De ahí su frase: “Porque para mi el vivir es Cristo y el morir es ganancia”. Filipenses 1:21.  Vivir en Cristo, era de gran gozo y grandes desafíos; sin embargo, su vida estrecha y sufrida hacía acariciar la muerte como una victoria al final de su carrera bastante productiva, sin embargo, estando en el cuerpo era imposible estar con Cristo, su mayor anhelo.  ¿Por qué Pablo puso como valladar el cuerpo para no llegar a Jesús? Respuesta: “Porque la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios”. 1ra Corintios 15:50.  La versión NBV traduce: “Que ningún cuerpo de carne y hueso no pueden heredar el reino de Dios”. Nadie absolutamente puede poseer el reino con un cuerpo mortal.

“Y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor”.  ¿Ausentes del cuerpo? 

Un sinónimo de ausente, es: desaparición, evaporación o desvanecimiento. 

De acuerdo a los significados de los sinónimos, concluímos que es efectiva la determinación paulina que “el morir es ganancia”.  Morir es ausentarse, y estar con el Señor.  ¿Pero cuándo y cómo?  El apóstol explica el procedimiento:  “Y conocerle a Él, el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como El en su muerte”. Filipenses 3:10.

Estudiemos por partes el versículo 10, “y conocerle a El”.  ¿Cómo? “A través del poder de su resurrección”. -Como lo expresa la imagen de nuestra portada- Pablo sabía que al morir el hálito o espíritu de vida, volvería a Dios, justo cuando lo reclamara para sí, no obstante  dejó plasmado en sus epístolas que su espíritu interno  alma y cuerpo descenderían de manera irreprensible al polvo de la tierra hasta el retorno del Señor Jesucristo. El apóstol deseaba vehementemente estar con su Señor, conocerle, apreciarle, etc.  Reiteramos, pero, ¿cómo?  “llegando a ser como El en su muerte”.  Jesús había muerto después de múltiples padecimientos, sin embargo, había resucitado con un cuerpo glorioso.   Para reunirse con su Señor tenía que pasar por ese proceso.

b)”Teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor”. Para tener ese encuentro sin igual, único, admirable, tenía que partir, o morir para estar con Cristo, como lo expone la versión BLP.  “Por un lado, quiero morir y estar con Cristo que es muchísimo mejor”.  Observemos que Pablo eleva al superlativo la frase muchísimo mejor, que indica el grado más alto o la mayor intensidad, a la cualidad que se expresa.  Si Pablo anhelaba estar con Cristo, debería ser semejante a El con gloria una vez resucitado.  “Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria”.  Colosenses 3:4.  ¿Cuándo?  En la primera resurrección, cuando retorne Cristo a la tierra: “En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados”. 1ra Corintios 15:52.  “ Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial”. 1ra Corintios 15:49.

Juan ratifica lo expuesto por Pablo: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El, porque le veremos tal y como El es”. 1ra de Juan 3:2.

Y es que la primera resurrección, es en todo el sentido de la palabra, el libramiento del pueblo de Dios.  “Porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios”. Romanos 8:21.  Paralelo a la liberación de la creación-la tierra-de manos destructoras, el Señor propicia la libertad con gloria de sus auténticos servidores.  ¿Libertad de que o de quién? Pablo una vez que se produce la primera resurrección exclama: ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?  ¿Dónde oh sepulcro tu victoria?” 1ra Corintios 15:55.  Los sepulcros o tumbas no podrán contener los restos de los santos del Señor por más tiempo, ¡terminará su confinamiento!. “En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados”.  ¿Qué significa la frase: “en un abrir y cerrar de ojos” que declara Pablo?.  “Se trata de un parpadeo, acción que se produce en una fracción de segundo”, es decir, que todos los mártires del ayer y los que alcanzarán salvación sentirán que apenas unas horas antes descendieron al sepulcro; aún aquellos que murieron hace miles de años.  ¡Saldrán de la tumba victoriosos! figuras celestiales a unirse con su Señor en su descenso glorioso a esta tierra.

Por lo expuesto, es imposible que vaya a los cielos el espíritu alma y cuerpo de cualquier persona fallecida a unirse con el Señor; en su momento lo hará el fiel pueblo de Dios, con gloria, -una vez cumplidas las fases expuestas- se dará la primera resurección a la venida del Glorificado nuestro Redentor Jesucristo Colosenses 1:18.

Así, las Santas Escrituras aclaran el dilema del sabio expresado en Eclesiastés 3:21.

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