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“Serán destruidos y morirán con los animales salvajes, las aves del cielo, y hasta los peces del mar”. Oseas 9:3

Por  Enrique Gordillo Mazariegos

Continuando con el análisis de los eventos proféticos, pasamos al estudio de nuestro siguiente punto: 

MORTANDAD DE ESPECIES DEL REINO ANIMAL, ¿ANTESALA DEL FIN?

INTRODUCCIÓN:

En esta exposición examinaremos diversos aspectos sobre el reino animal;  el equilibrio que juega en la biodiversidad y las consecuencias para el hombre una vez que se pone en riesgo su existencia.

Además del reino animal existen el reino vegetal—flora—y el reino mineral—seres inorgánicos o inanimados—.

A los reinos descritos agregamos una especie más, conocida como: el hombre, que también es un eslabón de la biodiversidad como lo explica la siguiente nota: “los humanos dependen enteramente de la biodiversidad  para nuestra supervivencia; y no tenemos ningún otro sustituto para ella.  Los humanos somos una más de las especies y como tal formamos parte de las cadenas tróficas— proceso de las transferencias nutritivas a través de las diferentes especies de una comunidad biológica— y ecológicas que regulan la existencia de los seres vivos.  Pertenecemos a la misma familia de los grandes simios, chimpancés, gorilas, orangutanes, etc”. Fuente: biodivercitynews.

Atendiendo la tesis presentada, el hombre forma parte con los tres reinos aludidos; por lo que cualquier daño que sufra esta cadena, irremisiblemente afecta a la humanidad.

Dios, establece en la tierra el reino animal con sus distintas especies. 

“Dijo Dios: produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos; y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda clase de aves aladas según su especie.

E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie”.  Génesis 1:21, 25; 2:19.

Las partes expuestas exaltan la magnificencia de la obra del Eterno Dios.  Se ha preguntado, ¿cuántas clases de especie animal existen?  La misma ciencia explica que a la fecha aún no determina con exactitud el número de especies del reino animal, y sólo hace un cálculo aproximado en la siguiente estadística.  “El amplio rango en que se estima el número de animales que existen, da una clara idea de la incertidumbre que hay al respecto y lo complicado de la cuestión, pues se ha calculado que el número está en algún lugar entre los tres y treinta millones de especies.  ¿Imaginamos cuántas nos quedan por conocer?  De ellos, solo el 3% correspondería a los vertebrados, cuyo número conocido está más cerca del número real, aunque en grupos como los peces (más de 23,000 especies) o los anfibios y reptiles (cerca de 15,000 especies entre ambos) se cree que aún quedan unas cuantas especies por descubrir sobre todo en las selvas tropicales y las profundidades marinas”. Fuente: ¿Cuántas especies existen en el planeta? www.vix.

En el reino animal, todas las especies reconocidas por la ciencia tienen un papel determinado en el equilibrio de la biodiversidad de nuestro planeta.  Por ello no es de extrañar la preocupación de Jehová—justo antes del diluvio—de ordenar al patriarca Noé de entrar al arca todos los animales de distintas especies. 

“Ellos—Noé y familia—y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domésticos según su especie, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie

y todo pájaro según su especie.  Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne que había espíritu de vida.  Y los que vinieron macho y hembra de toda carne vinieron, como lo había mandado Dios”. Génesis 7:14-16.

En este relato observamos el interés de nuestro Hacedor por conservar la especie animal, y una vez que entran al arca, como era obvio, Noé había preparado las provisiones alimenticias para ellos en el tiempo que durara el diluvio.

Una vez que termina el diluvio, Dios mandó a Noé, familia y animales desocupar el arca.  “Sal del arca tú, y tu mujer y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo.  Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra”. Génesis 8:16 y 17.

CONSECUENCIAS DE ROMPER LA CADENA ALIMENTICIA

Cuando se altera la biodiversidad se compromete el ciclo alimentario que Dios ha establecido para cada especie animal, e implica también a la variedad de los ecosistemas que fundamentan la vida sobre este planeta.  

Es ilustrativo el episodio ocurrido en Nueva Delhi, India donde se ha diezmado a las aves carroñeras y sus posibles consecuencias.

“En Nueva Delhi, los buitres han desaparecido en un 97% por causas del diclofenaco que causa falla renales en las aves carroñeras.  El fármaco se le administra al ganado vacuno y una vez que los buitres consumen la carne de reses muertas, mueren irremisiblemente.  El fármaco también ha dañado algunas aves carnívoras en España, por lo que han solicitado la intervención de la Comisión Europea de Salud, para prohibir el uso del fármaco para resguardar a las aves carnívoras”.

En este mismo orden destaca una nota que, “los buitres están siendo exterminados a una escala sin precedentes en toda África perpetuada por cazadores furtivos de elefantes para que no revelen la ubicación de su actividad”. Fuente: opinión y análisis.  

Una vez que se altera el enlace alimenticio como nos lo expone la fuente citada, pueden ocurrir dos funestos sucesos:

Primero: es previsible que se desarrollen epidemias, por ausencia de las aves carnívoras, con trágicas implicaciones para la salud.

Segundo: brutal aumento de roedores transmisores de la mortal enfermedad leptospirosis causado por el orín de las ratas.

A estos dos eventos epidemiológicos se une uno más: el económico: el Estado en estas crisis eroga—como ocurrió en la India—millones de recursos económicos en salud para combatir las enfermedades que provocaron el desequilibrio de la biodiversidad.

¿QUIEN PROVEE  LOS ALIMENTOS A LOS ANIMALES?

“¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos, cuando están echados en las cuevas, o están en sus guaridas para acechar?  ¿Quién prepara al cuervo su alimento, cuando sus polluelos claman a Dios, y andan errantes por falta de comida?” Job 39-41.  El cuervo es omnívoro, es decir se alimenta de todo, desde plantas, lagartijas, ratones, serpientes, etc.  Es también carroñero; se alimenta de animales muertos tirados en algún lugar, coadyuva así a mantener limpio el medio ambiente.

“Los leoncillos rugen tras la presa, para buscar de Dios su comida”. Salmo 104:21.

“Mirad las aves del cielo, que no siembran, no siegan, no recogen en granero; y vuestro Padre Celestial las alimenta”. Mateo 6:26.

Las aves mantienen el equilibrio de nuestro ecosistema, una vez que se alimentan de insectos—gusano alambre, gusano blanco, gusano saltarín o barrenador, etc— que se reproducen en el suelo y dañan las semillas.  

Preguntamos: ¿En qué forma el hombre rompe la cadena alimenticia de las aves? 

LOS MONOCULTIVOS

¿Qué son los monocultivos? “Explotación agrícola especializada en un solo producto”.  Este nuevo modelo agrícola produce cuantiosas ganancias en detrimento de los bosques.  Según los expertos “la destrucción de los bosques en la actualidad, es con el fin de establecer monocultivos—caña, hule, palma africana, etc—se sacrifica así un ecosistema natural que incluía varias decenas de especies vegetales y que daba abrigo y alimentos a las aves”. Fuente: Análisis de la Problemática Ambiental.  Una vez que “limpian” el terreno para plantar monocultivos, “desinfectan” los suelos con pesticidas, eliminan los insectos que servían de alimento para las aves; y aquel terreno otrora fértil se convierte en un suelo estéril con graves consecuencias para la ecología del planeta. A lo largo y ancho de nuestro país—Guatemala—se observan inmensas cantidades de monocultivos que “sustituyen” a los bosques naturales proveedores de vida al hombre y fauna.  Estas actividades humanas, son el preludio de destrucción y muerte de los distintos ecosistemas que regulan la vida global.

Según estadísticas de expertos en materia ambiental, afirman que “estas prácticas están llevando a la destrucción de la mitad de especies conocidas”.  

Jeremías había profetizado este suceso: “Miré, y no había hombre, y todas las aves del cielo se habían ido”. Jeremías 4:25.  La versión Al Día traduce: “Miré y había desaparecido la humanidad, y las aves del cielo habían huído.” Es ilustrativo lo que narra el profeta, por dos razones importantes.

Primero: que una vez las actividades humanas, destruyen el hábitat de las especies volátiles, huyen o mueren por falta de alimentos.

Segundo: que la expresión del profeta, “miré y había desaparecido la humanidad”, esto implica que una vez desaparece la fauna, la humanidad sufre las consecuencias. 

¡El hombre es interdependiente del reino animal, vegetal y mineral!  y no puede sobrevivir sin estos tres eslabones; es una especie más, ligada a la biodiversidad del planeta.

Por aparte, el urbanismo, ganadería, invasores que hacen suyo los bosques, incluso algunas áreas protegidas, incendios forestales, etc, han expulsado a decenas de especies animales de su hábitat natural.

Con relación a los incendios forestales, habían sido profetizados por los videntes del Dios Omnipotente.  “Cómo gimieron las bestias ¡cuán turbados anduvieron los hatos de los bueyes, porque no tuvieron pastos! También fueron asolados los rebaños de las ovejas.  A ti, oh Jehová, clamaré; porque fueron consumidos los pastos del desierto y llama abrazó los árboles del campo.  Las bestias del campo bramarán, porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderas del desierto”. Joel 1:18-20.

Al redactar este artículo, Petén,—departamento ubicado al norte de Guatemala—sufre un incendio voraz que a la fecha ha devastado 1,400 hectáreas lineales de bosques. 

Dicho departamento otrora inmenso de frondosos bosques, se considera uno de los pulmones de América.  Destaca por ser rico en flora y fauna.  Las pérdidas boscosas son incuantificables.

Este sitio alberga decenas de especies nativas y exóticas; algunas en peligro de extinción, cómo: mono saraguate o aullador, el jaguar, cocodrilo moraleti, mono araña, pavo ocelado, venado cola blanca, puma, rey zope, tapir, tigrillo, oso hormiguero, caimán lagarto, etc.  Todas estas especies mantienen el equilibrio del planeta cuyo papel les ha sido asignado de nuestro Hacedor; por eso, reclama la fauna como propia.  “Porque mía es toda bestia del campo, y los millares de animales en los bosques, y los millares de animales en los collados.  Conozco a todas las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los campos me pertenece”. Salmo 50:10 y 11.  No obstante, que Jehová se identifica como Amo y Señor de su creación, cada día crece a nivel global la extinción de las distintas especies que conduce al caos humano.

Continuará…

LA IGLESIA DE DIOS Y SU TEMÁTICA

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