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“Despierténse las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor”. Joel 3:12

En nuestra exposición anterior, dejamos pendiente el análisis de esta parte—La guerra de Armagedón–.  

Antes de describir esta gran conflagración entre judíos, árabes y aliados, es preciso identificar uno de los principales enemigos del pueblo hebreo: las naciones árabes.  Cuando hablamos de palestinos no podemos dejar de mencionar a Esaú padre de los edomitas “Y Esaú habitó en el monte de Seir, Esaú es Edom” Génesis 36:8.  El monte de Seir es una figura representativa de las naciones palestinas. 

En los tiempos antiguos un árabe era descendiente de Ismael que vivió en Arabia.  Ismael emparentó con otras tribus.  Esaú (Edom) fue yerno de Ismael. Génesis 36:2.

Los árabes y los judíos son hermanos por la línea de Ismael, Isaac, Esaú y Jacob.  Un gran número de los árabes son musulmanes y practican la religión del Islam.  Y son ellos los principales enemigos del pueblo sionista.

Hemos explicado en una forma breve el árbol genealógico de los países árabes que tienen por cabeza a Ismael hermano mayor de Isaac.

Abraham con Isaac su hijo, empezaron la línea del Judaísmo, mientras Ismael empezó el curso del pueblo árabe a través de Esaú.  Los dos hermanos marcharon  en distinta dirección y hoy como ayer se encuentran disputando la tierra de Palestina.  Ese es el pleito que desencadenará la guerra de Armagedón. 

Este conflicto bélico que se producirá en el medio oriente, lleva consigo un proceso de lucha, en donde la obsesión árabe se ha puesto de manifiesto por controlar la región de Canaán.

Cualquier persona que escucha los medios de comunicación que afirman que Israel invadió las tierras palestinas, pensará que este es un acto de injusticia; la situación no es así.  Como hemos comentado ampliamente, Israel retornó simplemente a recuperar la tierra que Dios le había prometido a través de Abraham.  Toda la tierra le pertenece al Señor y el la da a quien quiere.  Con sus acciones el pueblo palestino  se opone en forma desafiante a la soberanía del Señor.  El plan de Dios no puede ser revocado por nadie; ninguno puede detener el cumplimiento de sus santos propósitos.

¿ES DIOS INJUSTO CON LOS ARABES?

En cuanto a la nación árabe, Dios no los discriminó y les otorgó grandes bendiciones “Y en cuanto a Ismael también te he oído: he aquí, que lo bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera, y ponerlo he por gente grande” Génesis 17:20.  La bendición que otorgó Dios a los palestinos es material. 

“Se descubrieron enormes reservas de petróleo en Abú Dabi en 1958 y en Dubai en 1966. 

La riqueza de los Emiratos Árabes Unidos está basada en gran medida en la explotación de petróleo y gas natural. 

Arabia Saudita e Irán son los mayores productores de petróleo en el mundo.  La inversión de sus ganancias millonarias petrolíferas y su política exterior le han permitido desempeñar funciones importantes a nivel mundial.  Su principal socio comercial es Japón a donde se destina el 30% de sus exportaciones. Hoy por hoy, el pueblo palestino posee grandes riquezas; es más, su extensión territorial es 600 veces más grande que la del pueblo judío”. Fuente: www.youtube.com.

No obstante, la prosperidad que Dios ha otorgado a las naciones árabes, estos quieren despojar a los judíos de la pequeña porción de tierra que ocupan. Por eso y otras razones, el Señor les declarará la guerra.  Dicha guerra se conoce con el nombre de Armagedón.  El nombre de Armagedón se deriva del término hebreo megido, está localizado al sur de la llanura de Isacar, también conocido como el llano de Esdraelon y valle de Jezreel.  Esta planicie donde Jehová peleará contra las naciones mide 50 km de largo por 10 km de ancho.  También se define a Jezreel como el lugar de la batalla decisiva y ultima del día del juicio.  Dicha confrontación es la que librará el Señor contra las naciones de alrededor y aliados “Por tanto, esperadme dice Jehová hasta el día en que me levante para juzgaros; porque mi determinación es reunir las naciones, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo será consumida toda la tierra” Sofonías 3:8.

¿Por qué el pleito del Señor? Ciertamente el Señor peleará contra las naciones en las que destacan las que colindan con el pueblo de Israel “Juntaos y venid naciones todas de alrededor; haz allí, oh Jehová a tus fuertes.  Despiértense las naciones y suban al valle de Josafat, porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor” Joel 3:11 y 12.  Estos países han desarrollado avanzada tecnología bélica.

En los escritos anteriores relativo al Armagedón, hemos explicado que países como Siria, China, Irán y más, fabrican sustancias de combate químicas y biológicas de punta.  Irán por ejemplo, -explican los expertos- se ha resistido a la supervisión de la ONU en la verificación del tipo de armamento que fabrica actualmente. Según el último informe técnico de la O.I.E.A., “Irán disponía a finales de noviembre (2015) de tres mil ciento quince kilos de uranio.  Esa cantidad es teóricamente suficiente para fabricar tres bombas atómicas; de acuerdo con los cálculos de expertos internacionales.  Pero no es solo la cantidad de ese material lo que preocupa, sino también el nivel de enriquecimiento de uranio, que los iraníes han logrado aumentar hasta el 19.75 por ciento”.  El conflicto nuclear iraní entrará en su noveno año sin posible solución a la vista y con la persistente amenaza de un ataque militar contra el pueblo de Israel.  

Por aparte,  Corea del Norte (nación enemiga de Israel, ubicado en el oriente de Asia) este pequeño país a pesar de estar lejos de Israel representa una gran amenaza por los grandes experimentos atómicos que conjuntamente con Irán realizan actualmente y su objetivo principal es destruir a la nación sionista.  Incluso esta nación ha desafiado a los Estados Unidos.

Retomando el tema de las naciones de alrededor precisa que las identifiquemos, como también algunos aliados.

El profeta Ezequiel describe algunos nombres de naciones que irán contra Israel: “Vino a mi palabra de Jehová diciendo: hijo de hombre pon tu rostro en Gog en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal, y profetiza contra él:

así ha dicho Jehová el Señor: he aquí yo estoy contra ti oh Gog, príncipe soberano, Mesec y Tubal” Ezequiel 38:1-3. 

El profeta se refiere a Rusia-nación ubicada en el norte de Europa, versículo 15- y a todas las regiones afines a este país.

Recordemos que en las guerras que sostuvo Israel contra las naciones árabes, Rusia otorgó a los enemigos del pueblo hebreo armamento moderno y logística militar.  

Ezequiel relata de otras naciones de procedencia europea que contenderán contra Israel.  Por ejemplo, Gomer y todas sus tropas (Gomer es actualmente Ucrania ubicada también al norte).  La casa de Togarma (nación de Armenia) Ezequiel 38:6.

Por aparte, las naciones de alrededor que describe el profeta se refiere a: Persia (actualmente Irán), se encuentra al este de Israel; Libia, al norte de África, Etiopia, al este de África.  Ezequiel 38:1-6.

Otras naciones que rodean al pueblo hebreo son: Irak, Arabia Saudita, Yemen, Siria etc, países asiáticos conformados por Árabes Unidos.

 Pero,  ¿porqué del enojo de Jehová contra las naciones de alrededor?  “Por cuanto tuviste enemistad perpetua, y entregaste a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción, en el tiempo extremadamente malo”. Ezequiel 35:5.

A través de la historia los hebreos han sufrido persecución y muerte por distintas naciones y los pueblos árabes no han sido la excepción.  Los líderes árabes islámicos apoyaron los planes de exterminio de Hitler.  El 21 de noviembre de 1941-según las crónicas-, el líder árabe musulmán en Jerusalén era el Mufti Haj Amin Husseini; según su propio diario, tuvo una entrevista con Hitler, donde incondicionalmente le ofreció al genocida su colaboración estrecha a manera de impedir que los judíos retornaran a su tierra.  A la vez presionó a las fuerzas británicas que en ese tiempo ocupaban Israel, para que impidiera a los refugiados hebreos a entrar a la tierra santa.  El profeta Abdías había predicho esta experiencia amarga que sufrió el pueblo semita “El día que estando tú delante, llevaban extraños cautivo su ejército, y extraños entraban por sus puertas, y echaban suertes sobre Jerusalén, tu también eras como uno de ellos (pueblos árabes).  Pues no debiste tu haber estado mirando en el día de tu hermano, en el día de su infortunio; no debiste haberte alegrado de los hijos de Judá en el día que se perdieron, ni debiste haberte jactado en el día de la angustia. 

No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no debiste haber mirado su mal en el día de su quebranto, ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad.  Tampoco debiste haberte parado en las encrucijadas para matar a los que de ellos escapase; ni debiste haber entregado a los que quedaban en el día de la angustia” Abdías 11-14.  Según la historia, los británicos apoyados por los palestinos, obligaban a los barcos, en cuyo interior iban centenares de judíos a regresar con las hordas nazis que los esperaban para ejecutarlos.  El gobierno alemán exterminó en los campos de concentración a casi 7 millones de judíos.

“… Ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad” Abdías 13.  Este reproche del Eterno para con los árabes tiene lógica.  A los palestinos les convenía que Hitler consumara su obra de genocidio exterminando hasta el último judío ¿Para qué? ¿Tiene sentido esto? Es fácil entender que a través de este holocausto se apoderaran totalmente de la tierra que Dios había prometido a la nación hebrea. 

Otra de las razones por las cuales el Señor castigará a la descendencia de Esaú, es por las ofensas que han proferido contra El “Y os engrandecisteis contra mí, con vuestra boca y multiplicasteis contra mí vuestras palabras.  Yo lo oí” Ezequiel 35:13.  Las injurias contra Dios se interpretan cuando los árabes desafían al Señor y tratan de desacreditarlo yendo contra sus designios, y propósitos definidos, por eso los castigará “Así ha dicho Jehová el Señor: para que toda la tierra se regocije yo te haré una desolación.  Como te alegraste sobre la heredad de la casa de Israel, porque fue asolada, así te haré a ti; asolado será el monte de Seir y todo Edom, todo él; y sabrán que yo soy Jehová” Ezequiel 35:14 y 15.

EL MAR MUERTO

El mundo occidental designa el mar muerto donde desemboca el rio Jordán.  En el antiguo testamento se conoce

como el mar salado. Génesis 14:3.  Mar del Arabá, Deuteronomio 4:49 y Mar oriental, Zacarías 14:8.

El mar muerto se halla en la parte más baja de la profunda depresión geológica y se extiende desde el monte Hermón hasta el golfo de Acaba. Está ubicado a 22 kilómetros de Jerusalén y es visible desde el monte de los Olivos.

¿Qué otros intereses persiguen las naciones en esta guerra final contra Israel?  Las guerras que se han efectuado a través de la historia de naciones fuertes contra otros pueblos, no solo persiguen objetivos militares, sino el saqueo de riquezas de los países invadidos.

Un ejemplo, fue la invasión de Estados Unidos y sus aliados en Irak, en el año 1993, el argumento de estos países era que Irak tenía armamento de destrucción masiva lo que al final eran suposiciones.  Probablemente los Estados Unidos  y aliados buscaban agenciarse del petróleo que produce esta nación.

En la guerra de Armagedón no habrá excepción de la regla, cuando las naciones invadan Jerusalén, buscarán algo más que la destrucción del pueblo hebreo.  El versículo 13 de Ezequiel capítulo 38 nos ofrece un dato interesante que refleja la ambición de las naciones invasoras “Saba y Dedan, y los mercaderes de Tarsis y todo sus príncipes te dirán: ¿Has venido a arrebatar despojos? ¿Has reunido a tu multitud para tomar botín para quitar plata y oro?” Israel reiteramos, en la actualidad es una nación rica en todos los órdenes de la vida.  En todos los bienes de valor y riqueza que Dios le ha proveído, destaca el mar muerto.  “No existe en el mundo otro lago más grande que se semeje al mar muerto, sirviendo el 22% de su líquido para extraer valiosas sustancias químicas; las principales propiedades químicas del agua del mar muerto, son: la salinidad, clorhidridad etc.  Su superficie está a 1300 pies bajo el nivel del mar, esto es, tres veces más baja que cualquier otro nacimiento de agua en el mundo.  En esa región existe también el rio Jordán y el mar de Galilea a 200 pies bajo el nivel del mar.  El mar muerto es bastante rico y desde que el hombre descubrió sus riquezas químicas, este ha sido fuente de productos que han sido empleados altamente en la industria y en la preparación de sustancias para la guerra”. Fuente: El Mar Muerto.

El mar muerto pues, por sus inmensas riquezas que posee es codiciado por cualquier nación.  ¿Los países enemigos del pueblo judío habrán puesto sus ojos en este lugar?

JEHOVÁ PELEARA POR ISRAEL

Observando los anales bíblicos e históricos, no podemos dejar de sorprendernos que desde el nacimiento y existencia del pueblo semita, Jehová ha peleado por ellos, en situaciones difíciles contra el enemigo.

He aquí unos ejemplos: Jehová peleó por Israel en los días de Saúl “Cayeron muchos muertos porque la guerra era de Jehová” 1ra de Crónicas 5:22.  Defendió a Israel en el tiempo de Gedeón “Y Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campo.  Y el ejército huyó” Jueces 7:22.  En los días de Moisés, las avispas pelearon por Israel. Deuteronomio 7:20. Intervino en todas las guerras posteriores a su independencia en el siglo pasado, en favor de su pueblo.

Y en esta última gran guerra no será la excepción como lo narra el profeta “Porque yo reuniré todas las naciones contra Jerusalén, y la ciudad será tomada y serán saqueadas las casas y violadas las mujeres y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, más el resto del pueblo no será cortado de la ciudad.  Después saldrá Jehová y peleará contra aquellas naciones como peleó en el día de la batalla” Zacarías 14:2 y 3.

Será una guerra sin precedentes.  Jamás en la historia de conflictos bélicos se ha visto multitud de naciones atacando a un solo pueblo, como lo narra el profeta Isaías “Escuchen ese rugido que viene de las montañas, como de una inmensa muchedumbre.  Escuchen el ruido de los reinos de las naciones reunidas.  Es Javé de los ejércitos que pasa revista al ejército listo para la guerra.  Javé y los defensores de su causa llegan de lejanas tierras más allá del horizonte, para arrasar toda la tierra”.  Isaías 13:4 y 5 versión Latinoamérica.  

El profeta habla de la causa del Señor “Por tanto, di a la casa de Israel: así ha dicho Jehová el Señor: no lo hago por vosotros oh casa de Israel sino por causa de mi Santo Nombre”  Ezequiel 36:22 primera parte. En esta gran guerra el Señor reivindicará su Santo Nombre porque las naciones contendientes lo han desafiado yendo en contra de todo lo establecido y ordenado en su Santa Palabra.  Y en este conflicto, el Señor exaltará su Santo Nombre.

Antes de narrar el desenlace de este gran conflicto bélico, preciso es analizar el versículo 2 de Zacarías 14 “Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio más el resto del pueblo no será cortado de la ciudad”.  En esta contienda, Israel no sufrirá la agresión de dos o cuatro naciones, con las cuales ha lidiado en las guerras anteriores y ha salido victorioso.  Esta vez serán muchas más naciones que se van a unir como explica el profeta Ezequiel.  Las pocas naciones que harán alianza con Israel palidecerán ante el rugido fuerte de muchedumbre de los pueblos combatientes.  En principio Israel se defenderá con todo su potencial armamentista,  atacarán con todos sus frentes, y diezmarán al enemigo,  sin embargo, por la prolongación de la guerra y por el ataque masivo de las superpotencias del mundo se debilitará.  La guerra contra el pueblo semita cubrirá todos los flancos de la nación.  Esta vez los enemigos pensarán sacar provecho de esta situación y no cometer los mismos errores estratégicos y logísticos de los combates anteriores contra su eterno rival.  En esta contienda Israel sufrirá un verdadero caos con cauda de miles de bajas; la mitad de la nación experimentará una devastadora destrucción nunca antes vista.  Las naciones invasoras irán minando poco a poco la resistencia semita.  Los prisioneros de guerra sionistas se contarán por miles y junto con ellos cientos de hebreos serán expulsados de su tierra. A estas alturas, todas las naciones avasalladoras especialmente los pueblos árabes celebrarán con júbilo la supuesta destrucción del pueblo judío. 

Entonces aparecerá su libertador, el Señor Jesucristo que una vez más peleará por los suyos.  El apóstol Pablo describe este singular evento “Y luego todo Israel será salvo, como está escrito: vendrá de Sión el libertador que apartará de Jacob la impiedad” Romanos 11:26. 

Veamos brevemente el itinerario que efectuará el Señor desde los cielos a la tierra.  El profeta Isaías nos proporciona este interesante relato “Y vendrá el redentor a Sión…” Isaías 59:20.  Quiere decir que el Señor antes de pelear contra los enemigos de su pueblo llegará a Sión, lugar donde reinará; de Sión, posterior a este evento posarà sus pies en el monte de los Olivos-Zacarìas 14:4- a combatir a las naciones contendientes.  Entonces se producirá la séptima plaga.

LA SÉPTIMA PLAGA

“Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.  El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono diciendo: HECHO ESTÁ.  Entonces hubo relámpagos, voces, truenos y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.  Y la gran ciudad fue dividida en tres partes; y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino a memoria de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira.  Y toda la isla huyó, y los montes no fueron hallados, y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo del peso de un talento.  Y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga de granizo porque su plaga fue sobremanera grande”. Apocalipsis 16:16-21.

Queremos hacer énfasis en el versículo 20 de este capítulo, y para mejor comprensión leámoslo en la versión Latinoamérica.  “Entonces los continentes desaparecieron, lo mismo que las cordilleras”.  Ese terremoto como lo anunció Juan, por su trascendencia desaparecerá gran parte de la geografía del planeta.

Recordemos que en el año 747 A.C. en los días del rey Uzías, hubo un terremoto de tal magnitud que hizo que la tierra se moviera de su eje causando disturbios en todo el planeta.  De este acontecimiento da fe el profeta:  “Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo y extendió contra él su mano y le hirió; y se estremecieron los montes”. Isaías 5:25.  Este fue un sismo tan grande que afectó la geografía de los pueblos, es decir, que las naciones fueron removidas de sus lugares.  A raíz de este gigantesco movimiento telúrico, dio origen a la introducción de un nuevo cómputo del calendario.

El terremoto que se avecina reiteramos, no será igual al cataclismo que describimos; los continentes desaparecerán provocando un caos de terror y muerte para todos los que vivan en ese tiempo.  El pueblo de Dios no sufrirá esa hecatombe mundial.

Retomando la contienda bélica los combatientes de las naciones experimentarán un singular castigo por desafiar a Jehová de los ejércitos.  El profeta expone el indescriptible sufrimiento de los ejércitos que pelearán contra Israel “Por tanto, toda mano se debilitará y desfallecerá todo corazón de hombre y se llenarán de terror; angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero, sus rostros, rostros de llamas” Isaías 13:7 y 8.  Ezequiel también describe la terrible confusión que habrá entre los mismos contendientes “Y en todos mis montes llamaré contra él mi espada dice Jehová el Señor, la espada de cada cual será contra su hermano” Ezequiel 38:21.  

El profeta Zacarías describe también el terrible sufrimiento en carne propia de los ejércitos invasores “Y esta será la plaga con que herirá Jehová a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén; la carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán las cuencas de sus ojos, y la lengua se les deshará en su boca” Zacarías 14:12.  Las imágenes grotescas presentadas por los profetas, se semejan a la ciencia ficción; que nadie creería.  Sin embargo, el Señor con su inmenso poder dará este singular castigo a los países rebeldes.  En esta última gran batalla no les funcionará a las naciones, todo su arsenal nuclear, bacteriológico, biológico, etc.  “Entonces vi el cielo abierto y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba fiel y verdadero, y con justicia juzga y pelea.  De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y El las regirá con vara de hierro y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores” Apocalipsis 19:11, 15 y 16.

EL FESTIN DE LAS AVES

Todos los efectivos que lidiaron contra Israel servirán de alimento a las aves “Y también el nombre de la ciudad será Amona, y limpiarán la tierra.  Y tú, hijo de hombre, así ha dicho Jehová el Señor:

Di a las aves de toda especie, y a toda fiera del campo: juntaos a mí victima que sacrifico para vosotros, un sacrificio grande

sobre los montes de Israel; y comeréis carne y beberéis sangre.  Y os saciareis sobre mi mesa, de caballos y de jinetes fuertes y de todos los hombres de guerra, dice Jehová el Señor” Ezequiel 39:16, 17 y 20.

Según el profeta Ezequiel todo el armamento de destrucción masiva, que utilizarán contra Israel será destruido totalmente por 7 años.  Ezequiel 39:9.

ISRAEL RECONOCE A SU SEÑOR

Algunos predicadores afirman que por los pecados cometidos por Israel, el Señor lo sustituyó por la iglesia cristiana; argumentos sin sustento escritural puesto que, como estudiamos, en varias porciones del antiguo testamento se encuentra las promesas de restauración del pueblo judío.  Aún, en los escritos del Nuevo Testamento se encuenra firme esta promesa.  “Y luego todo Israel será salvo, como está escrito: vendrá de Sión el Libertador que apartará de Jacob-Israel- la impiedad, Y ESTE SERÁ MI PACTO CON ELLOS, CUANDO YO QUITE SUS PECADOS”. Romanos 11:26 y 27.  Leer también Ezequiel 36:25-28.

Después de haber presentado estas exposiciones del principio y fin del conflicto árabe-israelí, alguien preguntará: ¿En qué medida afecta y qué importancia tienen estos acontecimientos con el pueblo cristiano en la actualidad?  Existen muchas razones por la cual la iglesia debe interesarse y estar alerta por todos los eventos que se producen hoy día en el medio oriente.  Israel es el reloj de los siglos y este pueblo nos dará la pauta del segundo retorno glorioso de nuestro Redentor Jesucristo.

Otra razón de capital importancia es que la tierra prometida no solo la heredarán los judíos; sino también las naciones gentiles conversas, como está escrito: “Sabed, por tanto, que los que son de la fe, estos son hijos de Abraham y la escritura, previendo que Dios había de justificar a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: en ti serán benditas todas las naciones.  De manera que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham” Gálatas 3:7 al 9. Todas las naciones conversas de la fe de Abraham tendrán parte de la tierra prometida. 

Cuando el Señor principió su ministerio de salvación, empezó con el rescate de las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Mateo 10:6.  En pleno ministerio, el Señor puso su vista en los gentiles para unirlos con el pueblo hebreo “También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz y habrá un rebaño y un pastor” Juan 10:16.

Así, en el reino milenial y en la eternidad ambos pueblos servirán al Señor.

Concluido

LA IGLESIA DE DIOS Y SU TEMATICA

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