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“No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; más lo que hicieron lo malo, a resurrección de condenación” Juan 5:28 y 29

INTRODUCCIÓN

La resurrección de los muertos se producirá en el tiempo determinado por Dios.  Estos dos eventos -la primera y segunda resurrección- conlleva un orden como lo explica el texto de nuestra introducción.  Todos en su momento escucharán el llamado de Dios ha abandonar sus tumbas que los mantuvieron confinados, por años y por siglos.  Apreciamos en el versículo 29 que “los que hicieron bien saldrán a resurrección de vida”; este versículo nos orienta a asumir que se trata de la primera resurrección de los victoriosos hijos de Dios que abandonarán los sepulcros para recibir al Glorioso e Invicto Jesús en su segundo retorno, como lo explica el apóstol Pablo:

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en

Cristo resucitarán primero.  Luego nosotros los que vivimos, los que hallamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”. 1ra Tes 4:16 y 17. 

En este evento el Señor Jesús una vez que es recibido por los suyos no retornará al cielo con los resucitados; el viene a reinar a la tierra-Zacarías 14:9- y su descenso se hará efectivo de acuerdo a las Santas Escrituras.   

Dejaremos para el final de este artículo el itinerario completo durante su trayectoria a la tierra.

Ahora bien, ¿cual es el procedimiento que se operará en la primera resurrección? “Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en su venida”. 1ra corintios 15:23.  Por ser de interés general este versículo debemos analizarlo desde su verdadera perspectiva.  Notemos que al hablar de la primera resurrección resalta primero Cristo que resucitó glorioso y ascendió a los cielos; como escribe Pablo: “Y El es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, el que es el principio, el Primogénito de los muertos, para que en todo tenga la preeminencia”. Colosenses 1:18.  La parte destaca a un Jesucristo resucitando en gloria como ningún otro.  Observamos en este versículo que el tiene la preeminencia en todo.  ¿Qué significa la palabra preeminencia? “Privilegio, preferencia, importancia, superioridad en todo”. Diccionario de la Lengua Española. 

Ciertamente, antes de Jesucristo muchas personas resucitaron, Mateo 27:52; Lázaro es un referente de resurrección por el mismo Jesucristo, Juan 11:43, entre otros, sin embargo, posteriormente fallecieron y están en espera de la primera resurrección; sus nombres, -como muchos otros- están inscritos en los cielos:

“A la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el juez de todos…” Hebreos 12:23. 

Esta congregación de justos, sus nombres están registrados en el libro de la vida en los cielos, tienen también la categoría de primogénitos que resucitarán igual que el Señor Jesucristo con un cuerpo glorioso: “Más lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.  Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial”. 1ra Corintios 15:46 y 49.

De una manera breve hemos expuesto que Jesucristo fue el primero en resucitar glorioso; esa gloria, reiteramos, la compartirá con sus redimidos cuando el retorne a la tierra.

Volviendo a 1ra de corintios 15:23, explica-según el orden-que las primicias se anteponen a los que son de Cristo, ¿por qué?

¿Quiénes son las primicias?

Las Santas Escrituras se refieren a las primicias del evangelio; predicado originalmente al pueblo de Israel: Mateo 10:6; Mateo 15:24; de cuya nación salió este grupo.  Si bien las buenas nuevas llegaron a toda la comunidad hebrea, no todos aceptaron la salvación de fe promovida por el Hijo de Dios y sus apóstoles, si no se aferraron a las obras de la ley dictadas por Moisés. Romanos 9:30-33.  Sin embargo, parte de la población israelí aceptó la propuesta de Jesús: “¿Qué pues? Lo que buscaba Israel no lo ha alcanzado; pero los escogidos si lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos”.  Y concluye el apóstol: “Así también en este tiempo HA QUEDADO UN REMANENTE ESCOGIDO POR GRACIA”. Romanos 5:7.  ¿Qué significa la palabra remanente? Según el diccionario: “Es parte de una cosa, residuo”.  De esta manera quedó establecida la muchedumbre que creyó en la fe del evangelio que promulgó Jesucristo, en calidad de primicias conformada por israelitas.

Ahora bien, ¿por qué esta masa de personas se anteponen a los que son de Cristo?  Fijemos nuestra atención a la narración paulina: “Si las primicias-la parte de Israel convertida al evangelio- son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz-Jesucristo- es santa, también lo son las ramas”. Romanos 11:16.

Luego, Pablo refiriéndose a los gentiles conversos expone: “Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas-la parte del pueblo judío que optó por la incredulidad- y tú, siendo olivo silvestre,-árbol de tronco corto, grueso y torcido- y has sido injertado en lugar de ellas, y has hecho participante de la raíz y de la rica sabia del olivo”. Romanos 11:17.  En efecto, el pueblo gentil converso-se llama gentil a todo aquel que no es nativo del pueblo de Israel- que a través de las centurias ha aceptado el evangelio de la fe de Jesucristo, añadido a las primicias del evangelio.  Pero, ¿realmente quienes son las primicias? “No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.  Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de Israel”. Revelación 7:3 y 4.

A continuación los versículos 5 al 8 del capítulo 7 de apocalipsis describe el nombre de todas las tribus de Israel, de donde Dios tomó el remanente que serían los primeros en formar la iglesia primitiva.  Se explica así que este remanente de gracia se constituye en el cuadro de honor del Hijo de Dios en su segundo retorno: “Después miré, y he aquí el monte Sión, -lugar donde reinará el Mesías: Salmo 146:10- y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente”. Revelación 14:1.

Se descarta así que en esta multitud sean personas de origen gentil.

“Y luego, los que son de Cristo”.

¿Quiénes forman parte de esta gran multitud?

Volviendo al capitulo 7 de Revelación, expusimos que primero destaca las primicias del evangelio.  Luego los versículos 9 y 10 de Revelación presenta otro escenario y describe con suma claridad a la multitud conversa gentil, añadida a las primicias del evangelio de origen israelí. Efesios 2:12.

“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas,

que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en la mano.  Y clamaban a gran voz diciendo: la salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y el Cordero”. Revelación 7:9 y 10.

Ahora bien, una vez que se produce la primera resurrección ¿cuáles son las características de los que van a tener parte en este evento?  ¿Qué explica el Maestro sobre este punto?  “Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles en el cielo”. Mateo 22:30.  Serán figuras celestiales que unirán sus voces en el ejército de ángeles que sirven y alaban al Señor.  Y en estas condiciones ya no habrá memoria de lo pasado: “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento”. Isaías 65:17.  En otras palabras, el siervo de Dios afortunado que tenga parte en la primera resurrección, será el resultado de la obediencia a la santa ley de Dios.  Mateo 19:17 y 18; Revelación 22:14; de ahí, su calidad de santo, Revelación 20:6.  Al resucitar estará ausente totalmente de lo terrenal, por ejemplo, si en vida dejó grandes fortunas, proyectos inconclusos, incluso no sabrá si su familia alcanzó salvación o son condenados; estará transformado completamente disfrutando de ese gozo con su Señor. Revelación 22:20.

Itinerario del segundo retorno glorioso del Señor Jesucristo a la Tierra

El Señor Jesucristo inicialmente abandonará su lugar en el cielo de la diestra del Padre, donde intercede por nosotros.  Hebreos 8:1.  “Porque he aquí, que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él”. Isaías 26:21.

Una vez que abandone su santuario viene directo a Sión: “Y vendrá el redentor a Sion”. Isaías 59:20.  A estas alturas, como expusimos, se habrá operado la primera resurrección.  En este acontecimiento de gloria no importa que los resucitados pertenezcan a otros continentes; el inmenso poder del Señor Jesucristo los atraerá así mismo y convertidos en seres celestiales se darán cita en Sion una vez que hayan abandonado sus sepulcros.

 El segundo retorno glorioso del Hijo de Dios no será en secreto es totalmente visible: “Todo ojo lo verá, aún los que le traspasaron”. Revelación 1:7.  Una corriente religiosa afirma que los que verán al Hijo de Dios regresando en gloria a la tierra, lo mirarán con ojos espirituales.  Preguntamos ¿que tanta espiritualidad tienen los que lo traspasaron? ¡todos los que estén vivos justos e injustos lo contemplarán!

“Vendrá con poder y gloria sobre las nubes del cielo”. Mateo 24:30.  ¿Cuáles nubes? ¿ Acaso son las nubes contaminadas que permanecen en la también contaminada atmósfera? En los días de Moíses hubo un evento de manifestación de Dios al pueblo de Israel.  Leamos con sumo cuidado Exodo 19:16.  “Aconteció que al tercer día cuando vino la mañana vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte-Sinaí-y sonido de bocina muy fuerte”.  Leamos ahora Deuteronomio 33:2 y descubramos cuál es el significado de la espesa nube. “Jehová vino de Sinaí y de Seir les esclareció; resplandeció desde el monte de Parán, y vino entre DIEZ MILLARES DE ÁNGELES”.  Definitivamente en su segunda venida Jesús vendrá acompañado de una gran legión de ángeles-espesa nube-.

Una vez que se opera la primera resurrección sale de Sion con sus redimidos y se dirige al monte de los Olivos ubicado al norte de Jerusalén y donde precisamente se estará librando la ultima guerra de Armagedón en la cual, muchas naciones del mundo contienden contra su pueblo Israel.   Peleará por ellos.  “Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está enfrente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por el medio, hacia el oriente y hacia el occidente”… Zacarías 14:4. “Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla”. Zacarías 14:3. Dios, ha defendido y peleado por Israel desde la antigüedad.  El siglo pasado-20-combatió por ellos en las ocho guerras, en las cuales destacan:

“La Guerra de la Independencia”, de 1948.  “La Guerra de los 6 días”, en el año 1967.  “La Guerra de Yom Kippur”, en el 1973. 

Y en esta última gran guerra no será la excepción. 

El apóstol Pablo  describe que el Salvador de Israel vendrá de Sion. “Y luego todo Israel será salvo, como está escrito: vendrá de Sion el libertador, que apartará de Jacob la impiedad.  Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados”. Romanos 11:26 y 27. Notemos que según las frases de Pablo su liberación se va producir en dos sentidos. 

Primero: que le dará la victoria a Israel sobre las naciones contendientes una vez que él las aniquila.

Segundo: que Israel hará el pacto con su Salvador una vez que el Hijo de Dios los limpie de pecado- Ezequiel 36:25-28-, le invitamos a leer nuestro artículo La Guerra de Armagedón en nuestro fascículo “Principio y Fin del Conflicto Arabe-Israelí” tercera parte y final.

Una vez sale victorioso de la guerra de Armagedón vuelve con sus redimidos a Sion. “Y los redimidos de Jehová volverán y vendrán-de donde partieron- a Sion con alegría; y gozo perpetuo sobre sus cabezas; y huirá la tristeza y el miedo”. Isaías 35:10. En cuyo lugar establecerá su reino: “Reinará Jehová para siempre; tu Dios, oh Sion, en generación en generación.  Aleluya”. Salmo 146:10.  Entonces se abrirá el telón que dará paso al Reino Milenial en esta tierra.

Concluído

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