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“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilizas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo”. Colosenses 2:8

Por Enrique Gordillo Mazariegos

El estudio en análisis versará sobre el pensamiento filosófico expuesto desde la antigüedad por el hombre; cuyas disertaciones tienen como fin, negar la existencia de Dios.

El fundamento de los filósofos es el materialismo dialéctico, -“es una filosofía que se fundamenta en el vínculo que existe entre el conocimiento y el mundo material objetivo”- 

Uno de los precursores de la filosofía materialista dialéctica, fue Carlos o Karl Marx, en cuya obra, la religión: ¿El Opio de los Pueblos? Cita en su publicación: “Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hengels en el año 1894”.

De los trozos que registra este material resalta el cimiento o apoyo que existe entre el conocimiento y el mundo material.

Para clarificar más este concepto veamos el pensamiento filosófico materialista que tenía el filósofo Epicuro-300A.C.- de la creación del universo.  “El universo está gobernado por las leyes del azar, sin necesidad de la intervención divina”.  Epicuro conocía la existencia de la materia o componentes del universo; estrellas, galaxias, cometas, planetas, etc, pero según su conocimiento o ciencia afirmaba que el universo había sido producto de la casualidad, sin ninguna intervención.  Lo expuesto por Epicuro, denota su intelecto y razonamiento ateísta.

Volviendo a la obra de Carlos Marx, en cuyo manual destacan sus célebres frases filosóficas que intentaremos desvanecer con el apoyo de las Santas Escrituras.  Sin embargo, antes de entrar al análisis de esta parte, expondremos brevemente la controversia de la ciencia materialista sobre el ascenso del Hijo de Dios a los cielos.

De regreso a los cielos el Señor, ¿En qué condición lo hizo?

¿En estado corporal, o en espíritu?  

Lo que explica la ciencia materialista sobre la ascensión de Jesús a los cielos. 

“La luz tiene una velocidad aproximada de 300,000km por segundo.  “Un año luz” es la distancia que la luz recorre en un año.  Nuestra galaxia, la Vía Láctea, tiene un diámetro de unos cien mil años luz.  Si Jesús cogió en dirección hacia fuera de la galaxia, le tomaría 26,000 años para salir de ella.  Un objeto como el cuerpo material, no puede ir más rápidamente que la luz como lo demostró Albert Einstein.  

Tendríamos que concluir que Jesucristo, cuya ascensión comenzó hace 2,000 años se encuentra todavía dentro del espacio de la Vía Láctea, no muy lejos de muchos telescopios.  ¿Qué hace Jesús allí entre tanta oscuridad y tanto frío, en donde no hay aire?  Ningún creyente lo ha explicado”. Fuente:  Ley de Gravitación Universal.

Esta teoría de los hombres de ciencia, atendiendo al materialismo afirma que si el Señor subió a los cielos, como expusieron, violentaría la ley de gravedad, “supone que a mayor tamaño un cuerpo, la fuerza de atracción que tendrá sobre un objeto más pequeño será mayor”. Fuente: Ley de Gravedad.  En esta parte es donde la ciencia se enreda. 

El Hijo de Dios no ascendió a los cielos en forma corporal.  Lucas 24:26.

De ser así hubiera transgredido la ley de gravedad. 

¡Imposible hubiese sido su retorno al tercer cielo!

Entonces, insistimos, ¿En que condición subió Jesús al tercer cielo?

El contexto bíblico: 

Contrario al hombre de pensamiento materialista, las Santas Escrituras demanda analizar este punto de manera espiritual.  “Más el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura, y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente”. 1ra Corintios 2:14.

EL PRIMOGÉNITO DE LOS MUERTOS. Colosenses 1:18

Una vez que se produce la resurrección del Varón de dolores-Mateo 28:1-su cuerpo es inmortal  y transformado.  Habida cuenta que posterior a su resurrección desaparecía súbitamente entre  sus discípulos.  “Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.  Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; más El se desapareció de su vista”. Lucas 24:30 y 31.

También repentinamente aparecía.  “Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros.  Entonces espantados y atemorizados, pensaban que veían un espíritu”. Lucas 24:36. ¿Por qué es el primogénito de los muertos?… ”El primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia”. Colosenses 1:18, última parte.

Necesitamos entender esta parte para conocer la grandiosa figura del Hijo de Dios.  ¿Primogénito de los muertos? ¿Acaso antes de El no resucitaron muchas personas? En efecto, el libro de Reyes revela la resurrección del hijo de la viuda de Sarepta de manos de Elías.  1ra Reyes 17:20-23.

La resurrección de Lázaro, efectuada por el mismo Jesucristo.  Juan 11:4144; la resurrección del hijo de la viuda de Nain.  Lucas 7:11-17; la resurrección de Dorcas efectuado por Pedro. Hechos 9:36-41, entre otros. 

Así, antes de la resurrección de Cristo, hubo muchos que volvieron a la vida. ¿Por qué la palabra primogénito?

La definición del diccionario:  “El que nace primero”.  Efectivamente fue el primer hijo de María.  Sin embargo, el Padre exalta a lo sumo la primogenitura de su hijo.  “Yo también le pondré por Primogénito el más excelso de los reyes de la tierra y su trono como los días de los cielos”. Salmo 89: 27 y 29.  La versión NVI expone:  “Yo le daré los derechos de primogenitura, la primacía sobre los reyes de la tierra”.  Apreciamos que tanto una versión como la otra exalta al Hijo de Dios a la calidad de primogénito: Excelso, igual a Eminente, Alto.  Primacía: “Superioridad de una persona sobre otras de su misma especie.

Volviendo a Colosenses 1:18 entendemos que con los atributos o calidades del Padre que con su poder levantó a su Hijo de entre los muertos, este resucitó glorificado y transformado, distinto a todas las personas que habían sido resucitadas antes de él, que finalmente murieron y aún descansan en el polvo de la tierra.  No así el Hijo de Dios, que como explica la última parte del versículo 18, “para que en todo tenga la preeminencia”.  O sea, el privilegio o superioridad otorgada a alguien.  La versión al Día traduce esta parte: “Para ser en todo siempre el primero”.

El Señor había predicho este cambio en su persona.  Y les dice: ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrará en su gloria? Lucas 24: 26.  En efecto, en su estado glorificado podía adoptar un cuerpo semejante al hombre.  Incluso en ese estado comió con sus discípulos, Lucas 24:43; y se transformaba también en espíritu,  “ocho días después estaban otra vez sus discípulos dentro y con ellos Tomás.  Llegó Jesús estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Juan 20:26.

Recordemos que los ángeles que envió Jehová a destruir Sodoma y Comarcas, adoptaron la forma de figuras humanas; incluso comieron, Génesis 19:1-3.  Una vez cumplida la misión retornaron en condición de espíritus a los cielos. El Hijo de Dios es la figura gloriosa y transformada de su resurrección.  La iglesia en su venida, resucitará también con gloria, 1ra de Corintios 15:43, y será transformada, 1ra Corintios 15:51 y 52.  El ya lo hizo; es el primero en todo.

Por fin, Jesucristo no deambula aún perdido en el espacio, porque ascendió al tercer cielo glorificado.  

Pasemos ahora a analizar brevemente las frases célebres de Carlos Marx de su obra arriba descrita.

En el título de la obra marxista, destacan dos palabras: religión y opio.

Definición de la palabra religión: “Conjunto de creencias religiosas de normas de comportamiento que son propias de un determinado grupo humano y con las que el hombre reconoce una relación con la divinidad”.

Definición de la palabra opio: El opio, según el diccionario, “es una droga extraída de la amapola y produce efectos como: hormigueo, picor en todo el cuerpo; se deja de sentir dolor si se padecía y aumenta la sensación táctil.  A medida que se producen los efectos narcóticos, se empieza a soñar y se experimenta una gran relajación”.

No obstante, que el término religión son normas de comportamiento humano, Marx la compara con el opio; de allí, algunas de sus conocidas frases.  Examinémoslas bajo el contexto bíblico.

a)”La religión aleja de la realidad y a dormir y soñar”.

b)”La religión se convierte en sustituto de la realidad”. Respuesta:

Hemos unificado estas dos frases para someterlas a un riguroso escrutinio escritural.  Contrario al pensamiento de Marx de dormir y soñar, el Señor demanda a su iglesia estar alerta.  “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir nuestro Señor.  Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.  Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis”. Mateo 24:43 y 44.

En el pensamiento de Marx prevalecía el concepto de todo aquel que abraza la fe renuncia a su propia existencia y se entrega a fantasear; efectos somníferos que produce el opio. Una vez que el hombre alberga dentro de sí, una fe o credo, busca modificar su conducta anterior a una nueva vida.  El creyente no vive enajenado ni somnoliento.  “Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios”. 1ra Tes 5:6.  La religión se convierte-no en sustituto- sino en una realidad de cambio.

c)”La miseria religiosa es, al tiempo, la expresión de la miseria real y la protesta contra la miseria real”. Respuesta: El concepto de Marx, era que de una persona que abraza un credo experimenta la miseria absoluta, que desencadena en el infortunio o desgracia; es más, según él, se vuelve contra ella, la miseria.

Marx, en esta frase no precisa el tipo de miseria.  Básicamente existen tres: La miseria material, la miseria moral y la miseria espiritual.

La miseria material es según el diccionario: “la ausencia total de los medios económicos para subsistir”.

La miseria moral: “es aquella que está fundamentada en la injusticia del hombre carente de moral”.

La miseria espiritual de acuerdo al diccionario, “es una pobreza en la relación con los valores trascendentales, que uno establece con Dios”. Si Carlos Marx se refiere en su obra a la miseria material de los siervos de Dios, se equivocó.  Escrito está: “Fui joven y estoy viejo, en todos mis años jamás vi al justo en la miseria; tampoco he visto a los hijos de los justos pasar hambre”. Salmo 37: 25 versión NBV.  

Si se refería a la miseria moral de los creyentes, también erró.  El verdadero servidor del Señor practica los valores y el altruismo.  “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojados del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos.  Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo.  El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno para que tenga que compartir con el que padece necesidad”.  Efesios 4:22, 25 y 28.

Si acaso el autor de la obra en mención se refería a la miseria espiritual, el verdadero pueblo de Dios vive en conexión con su Señor. “Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.  Pues si vivimos para el Señor vivimos.  Y si morimos, para el Señor morimos.  Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos”. Romanos 14:7 y 8.

d)”Que la religión moriría por sí sola sin necesidad de que se le combatiera violentamente; mediante la introducción del nuevo orden comunista, la consciencia religiosa desaparecería sencillamente porque ya no habría más necesidad de ella; pues el ser humano se realizaría así mismo en el reino de la libertad y justicia”. Respuesta: El pueblo de Dios desde la antigüedad ha sido restringido y perseguido por sus creencias en materia de fe por algunas naciones.  Roma, efectúo una cruzada de exterminio a millares de personas por abrazar la religión y sus enseñanzas en el año 538 a 1,798 D.C.

Finalmente no logró su objetivo; el remanente salvo, fue el semillero que fecundó la tierra a través de la palabra y cuyo resultado se refleja hasta hoy en día en millares de cristianos convertidos a la fe.  

Sin embargo, en la nota escrita por Marx, explica que sin violencia desaparecería la religión, mediante la implantación de un sistema de gobierno socialista; cuyo fin persigue, según él, la libertad y la justicia.  Si Carlos Marx fue un idealista, sus pares mancharon sus memorias, instaurando regímenes totalitarios en detrimento de los pueblos que buscan la paz y la libertad en otros países.

Definitivamente el sistema comunista experimentó su principio del fin en el año 1989 con la caída del muro de Berlín, cuyo evento marcó el fin de un modelo confrontativo.

No obstante, la temporalidad del mundo y sus diversas funciones, la palabra de Dios permanece para siempre.  “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Marcos 13:31.  Y otra vez: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Mateo 28:20 última parte.

Conclusión

El texto de nuestra introducción es digno de un minucioso análisis.  “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo y no según Cristo”.  Colosenses 2:8.

La filosofía como hemos expuesto, son razonamientos humanos. ¿Huecas sutilezas?

La palabra hueca según el diccionario, “se refiere a las palabras, al lenguaje o al estilo que es muy ostentoso, pero vacío de contenido”.  En efecto, el lenguaje filosófico puede adornarse con un léxico florido, pero al final, son palabras vanas, como está escrito: “profesando ser sabios se hicieron necios”.

¿Sutilezas?  Igual a: argucia, astucia, perspicacia, etc.  Por ello el apóstol advierte: “Tengan cuidado: no se dejen llevar por quienes los quieren engañar con teorías y argumentos falsos, pues ellos no se apoyan en Cristo, sino en las tradiciones de los hombres”. Versión DHH.

Es frecuente que en algunas universidades del mundo con características marxistas, impartan conocimientos de materialismo dialectico, cuyas cátedras de filosofía niegan la existencia de Dios.  “Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia”.-conocimiento- 1ra Timoteo 6:20.  Y concluye: “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.  Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo”. 2da Corintios 10:4 y 5.

Concluido.

LA IGLESIA DE DIOS Y SU TEMATICA

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