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NOVENO MANDAMIENTO:

“NO HABLARAS CONTRA TU PROJIMO FALSO TESTIMONIO” EXODO 20:16

Por  Enrique Gordillo Mazariegos.

En la sexta parte de esta temática, destacan algunos puntos a considerar:

El vocablo hurto  nuestra legislación la define como la sustracción de algún bien sin violencia.

El robo, nuestro código penal establece que se produce éste, sin la debida autorización y con violencia.

La palabra de Dios también describe como hurto la usura-Deut. 23.20-. Fraude o engaño –Lev.19:35,36 – . Especulación –Amos 8:4-6 – 

La manera como Satanás intenta hurtar al pueblo de Dios la fe, devoción, vida etc.-Job.1:6-.

El título de nuestra exposición nos orienta a no presentar contra nuestra prójimo falso testimonio.

La enciclopedia encarta nos  proporciona algunos sinónimos de testimonio- declaración, revelación, testificación, certificación, juramento, etc.- Estos términos  nos sitúan en el campo de la ética  por cuanto nuestras declaraciones en cualquier circunstancia deben apegarse a la verdad conforme lo establece este mandamiento.

En esta parte analizaremos algunos términos, por demás conocidos:-chisme, difamación, injuria  etc.-en cuyas palabras se disfraza la mentira.

Chisme:

murmuración, rumor, falsedad, enredo, etc

Para ejemplificar esta parte veamos los escritos de Moisés. “El día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y contra  Aarón diciendo: vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová.  Y Jehová habló a Moisés diciendo: apartaos de en medio de esta congregación y los consumiré en un momento.  Y  ellos se postraron sobres sus rostros.  Y  los que  murieron en aquella mortandad fueron  catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré” Nm.16:41, 45,49. Los israelitas que perecieron en esta masacre  habían ofendido a Dios por la falsedad contra Moisés y Aarón. No  obstante, jehová en su infinita paciencia había disimulado murmuraciones anteriores  de ellos hacia el legislador. “Entonces el pueblo murmuró contra Moisés y dijo: ¿qué hemos de beber?  Éxodo 15:24 “Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuro contra Moisés y Aarón en el desierto” Ex. 16:2.  Jehová sentó un precedente para todos aquellos que quisieran  debilitar la fe del pueblo judío que iba en búsqueda de la tierra prometida.

Estos eventos pasados son ejemplo para el pueblo de Dios de hoy, para evitar falsedades, por ejemplo, contra las autoridades de la iglesia, congregación, hogar, ámbito  laboral, social, etc.

Y es que el chisme es una acción ilícita que deja secuelas de toda índole, por ejemplo, puede causar daño irreparable a personas que por años cultivaron una amistad  sincera, y se vieron de pronto sumidas en un enredo, “ el hombre malo siembra la discordia; los chismes, distancian a los mejores amigos” Prov., 16:28 , la falta de valores en una persona amante de la falsedad increíblemente disfruta del daño que hace a los demás “¡qué apetitosos bocadillos son los chismes  se les come con delicia!”  Prov.18:8 VAD. Debemos estar unidos al vínculo de la franqueza,” santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” Jn.17:17. Que  nuestro deleite sea siempre la certeza de las cosas, como está escrito: “La caridad no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad”  1ª Cor.13:6.  Es oportuno traer a colación las recomendaciones paulinas. “Y no murmuremos contra Dios por la manera en que nos trata, como hicieron algunos israelitas y el Señor envió a su ángel a destruirlos. Estos incidentes ocurrieron para enseñarnos objetivamente que no debemos cometer las mismas faltas; fueron escritos para que pudiéramos leerlos y extraer de ellos lecciones para estos días en que el mundo se aproxima a su fin.  Mucho cuidado, pues. El que piense estar firme,  tenga cuidado de no caer” 1ª Cor. 10:10-12 VAD.

DIFAMACION

Definición: “Es un acto que desprestigia, o afecta la fama, el honor de una persona. La difamación o calumnia

se ha vuelto un arte en las personas carentes de moral.  No  miden las consecuencias, que conllevan señalamientos infundados.

EL CASO DE JOSÉ

Casi la generalidad conoce esta historia que ocurrió en la nación de Egipto en los albores de la humanidad. José, por su rectitud había alcanzado gracia delante de Dios. La prosperidad y la bendición del Señor eran de continuo con él; inclusive las bendiciones habían alcanzado a Potifar oficial de faraón, porque éste le había dado abrigo en su casa   y por su integridad le otorgó el grado de mayordomo; sin embargo, por su belleza física fue atraído por la esposa de Potifar. 

He aquí la narración: “Aconteció después de esto que la mujer de su amo puso sus ojos en José y dijo: duerme conmigo. El no quiso, y dijo a la mujer de su amo: he aquí que mi señor -Potifar – no se preocupa conmigo de lo que hay en casa y a ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay mayor que yo en esta casa y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella, aconteció que entró él,  un día en casa para hacer su oficio y no había nadie de los de la casa allí. Y ella lo asió- agarrar- por su ropa diciendo: duerme conmigo.  Entonces el dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió.  Cuando vió ella que le había dejado su ropa en sus manos, y había huido afuera, llamó a los de la casa, y les habló diciendo: mirad nos ha traído un hebreo para que hiciere burla de nosotros. Vino el a mí para dormir conmigo, y yo di grandes voces; y viendo que yo alzaba la voz y gritaba dejó junto a mí su ropa, y huyó y salió” Gn.39:7-15. Esta calumnia dejó grandes secuelas en la vida de José, una vez que su reputación quedaba ultrajada: a tal punto que Potifar lo envió a la cárcel-v.20- . Lamentablemente estos episodios se repiten cotidianamente en nuestros días, en cuyos actos el prestigio de algunas personas queda en deshonra.

La iglesia primitiva también experimentó calumnias por sus detractores; no obstante, de practicar la verdad como santos, las crónicas relatan que: Nerón- en el ejercicio de sus funciones como emperador-  los señaló de haber incendiado Roma. “A fin de  contrarrestar el rumor (que señalaba a Nerón como el culpable del incendio de Roma), él acusó a personas llamadas por la gente cristianos. Su ejecución (la muerte de los cristianos) constituyó una diversión pública; fueron cubiertos con pieles de fieras  después devorados por perros, crucificados o llevados a la pira –hoguera, fogata, etc.- quemados al venir la noche iluminaban la ciudad.

Para este espectáculo Nerón facilitó sus jardines y hasta preparó juegos de circo en los cuales se mezcló con el pueblo con traje de carretero montado en un carro de carrera” Fuente: www.laiglesia primitiva.com/persecución.html.tacito  (100dC).

 Este relato que nos provee la historia no deja de conmovernos que por una difamación antojadiza y perturbadora del emperador romano causó la muerte cruel de cientos de víctimas inocentes que tiñeron de sangre la tierra como mártires del Hijo de Dios. Por eso Pablo certifica en una de sus cartas ese sentimiento de pesar y dolor por esta y otras calumnias que sufrió él y la iglesia de ese tiempo “nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos” 1ª cor.4:13.

Desde el principio de esta temática hemos hecho hincapié de los valores que están plasmados en los diez puntos de la ley moral; y este –que está en estudio- no es la excepción, pues demanda amor a nuestros semejantes.” Que a nadie difamen, que no sean pendencieros-desafiantes, provocadores, etc.- sino amables mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres” Tito 3:2

CASO DEL HIJO DE DIOS

El Señor Jesucristo en su condición humana fue una persona sin mácula. “El cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca” 1ª P.2:2. No obstante a esta declaración  que da fe de la integridad del Maestro, su honorabilidad fue agraviada por sus adversarios.” Levantándose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jesús a Pilato y comenzaron a acusarle diciendo: a este hemos hallado que pervierte a la nación y que prohíbe dar tributo a César…” Lc.23:1,2.

En este trozo encontramos dos calificativos que “manchaban”  la honestidad del Hijo de Dios.

Primero: pervertir-depravar, corromper  etc.-. Cuán lejos estaba la multitud que lo calumniaba de saber el verdadero propósito por el cual el Hijo del Hombre había abandonado los cielos  y descender a esta tierra a salvar al hombre de pecado. Jn.3:16. Nunca estuvo en su mente vincularse a la corruptela de este mundo.

Un caso emblemático fue el soporte a las tentaciones de Satanás  una vez que estuvo en el desierto cuarenta días, en el cual destaca la seducción que hizo al Maestro de gobernar al mundo, “otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo  y la gloria de ellos, y le dijo: todo esto te daré si postrado me adorares” Mt 4.8. Esta incitación la recibe Jesús justo cuando finalizaba el ayuno por cuarenta días y cuarenta noches; es obvio que en su calidad humana estuviese completamente debilitado y sus funciones cognitivas denotaran fragilidad. No obstante,  su flacidez física y emocional pudo responder a Satanás,” vete Satanás porque escrito está: al Señor tu Dios adorarás y a Él solo servirás “Así, El Hijo de Dios rechazó la “oferta” del diablo en mezclar su figura con la perversión del mundo “Al que no conoció pecado por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hecho justicia de Dios en El” 2ª cor.5:21. El Hijo de Dios jamás pervirtió a nadie.

Segundo: “Que prohíbe dar tributo a César Lc.23:1,2. Esta difamación hecho al Maestro, es falsa por cuanto la palabra de Dios define la figura del Varón de dolores como un ejemplo de obediencia a las leyes emitidas por las naciones. En su tiempo, Roma, era el país dominante- y como toda nación- su constitución demandaba al pueblo  pagar los tributos, la plebe que no comulgaba con la enseñanza del Maestro, a través de astutas preguntas trataban de enfrentarlo con la máxima autoridad del imperio romano –César-. “Dinos, pues, que   te parece: es licito dar tributo a César, o no? Pero Jesús conociendo la malicia de ellos les dijo: ¿Por qué me tentáis hipócritas? Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Entonces les dijo: ¿de quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron de César y les dijo: dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es Dios.  Oyendo esto, se maravillaron y dejándole se fueron” Mt.22:17-22.

En la respuesta final que el Hijo de Dios concede a sus detractores apreciamos dos puntos importantes. Primero: la obligación moral del ciudadano de contribuir con sus impuestos-independientemente del uso que le den las autoridades-  Segundo: cumplir con Dios todas nuestras obligaciones o requerimientos. Un balance perfecto para nuestra vida terrenal y espiritual.

INJURIA:

Definición: “Hacer despreciable o sospechosa a una persona, ponerla en ridículo o mofarse de ella”.Fuente: Enciclopedia encarta.

Si bien es cierto que algunos juristas concuerdan que la injuria, y la difamación dañan el honor de los demás, la injuria- agravio, ofensa, ultraje de palabra con intención de deshonrar, afrentar, envilecer etc. – va más allá del menoscabo que hace.

El caso de Saulo,  antes de su conversión, ejecutaba acciones  humillantes a todos los seguidores del Hijo de Dios. “Habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador, mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia en incredulidad” 1ª Tim.1:13. La versión al día traduce:  “Antes me burlaba de su nombre y no solo me burlaba, sino perseguía encarnizadamente a sus seguidores y procuraba causarles mayor daño posible”. O sea, que la injuria que Saulo infringía al pueblo del Señor, era de obra y de palabra. En estas acciones se reflejaba la violencia. Hechos 8:3

La injuria también alcanzó al Varón de dolores. “Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios desciende de la cruz, de esta manera también los principales sacerdotes escarneciéndole con los escribas y fariseos, y los ancianos, decían: a otros salvó, así mismo no se puede salvar; si es el rey de Israel descienda ahora de la cruz, y creeremos en El.  Lo mismo le injuriaban también lo dos ladrones que estaban crucificados con él.” Mt.27:39-44. En su agonía el Maestro soportó mofas, insultos, blasfemias, etc., de la gente insolente que le rodeaba. La tolerancia del Hijo de Dios se puso de manifiesto en esa crucial circunstancia de su vida. El dolor insoportable que sufría por los clavos en sus manos y en sus pies y como corolario la corona de espinas clavada en su cabeza, no fueron obstáculos para la redención del hombre; incluso con su muerte sanaría el pecado de esa multitud que lo ultrajaba .Sus últimas palabras fueron: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” Lc. 23:34. Por eso Pedro en uno de sus escritos expone:” Pues para esto fuisteis llamados porque Cristo también padeció por nosotros dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas; quien cuando le maldecían no respondía con maldición  cuando padecía, no amenazaba sino encomendaba la causa al que juzga justamente” 1ª P.2:21-23 .

Concluimos esta parte  dando por sentado que este punto de la ley moral norma nuestra conducta a manera de hablar siempre con certeza.

A la inversa, difamar a alguien los resultados pueden ser impredecibles. “Calumniar a alguien es tan dañino como herirlo con un hacha,  a travesarlo con la espada o clavarle una  flecha “Prov. 25:18VAD.

Un escritor anónimo expone: “Las oportunidades que no se aprovechan nunca vuelven; las palabras que se pronuncian jamás regresan”. En efecto, una vez que emitimos juicios infundados estos son irreversibles que causarán grandes daños a la dignidad humana.  “Dejen la mentira digan la verdad siempre porque como somos miembros unos de otros, si nos mentimos nos estamos perjudicando a nosotros mismos” Ef.4:25 VAD. Una vez que engañamos a alguien nos desvalorizamos como persona, denigramos nuestra  autoestima y nos convertimos en seres poco confiables.

¿Y que hacer  cuando somos objeto de alguna falsedad? El salmista nos indica la ruta a seguir: “Estos malvados  juran en falso. Me acusan de cosas que ni siquiera he oído, les hago el bien y me pagan con mal. Voy consumiéndome hasta la muerte. En cambio cuando estuvieron enfermos, lloré ante el Señor en saco penitencial rogándole que los sanara” Sal.35:11-13 VAD . Cualquiera de nosotros puede estar expuesto a una calumnia cuyo fin es afectarnos. Sin embargo, debemos remitir nuestra causa al Señor como juzgador justo –como lo hizo nuestro redentor-demandando compasión por los que nos agravian.

Al final de cuentas, la verdad tarde o temprano saldrá a luz y nuestro Dios es Justo al dictaminar su veredicto. “El testigo falso no quedará sin castigo y el que habla mentiras no escapará”. Prov.19.5.Y otra vez:” Pero los cobardes e incrédulos los abominables y homicidas los fornicarios, y hechiceros, los idólatras, y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre que es la muerte segunda” Rev.21.8.

CONTINUARA…

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