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(El Día Del Señor)

“Más como los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.  Porque en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca.  Y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será también la venida del Hijo del Hombre”‖”. Mateo 24:37-39

Por  Enrique Gordillo Mazariegos

Introducción:

     La ira del Cordero, vendrá súbitamente a la tierra para castigar la maldad de la humanidad pecadora.   Su indignación desencadenará sucesos inimaginables en la mente del hombre.  Pánico, terror, miedo, espanto, incredulidad, etc. 

     La sorpresiva venida del Hijo de Dios, no será como predica el sector religioso que el Señor vendrá en secreto a raptar a su iglesia para trasladarla a las mansiones celestiales, por lo cual esperan ese día con gozo.  ¿Qué explican las Sagradas Escrituras referente a ésta teoría? ” ¡Ay, de los que desean el día de Jehová!  ¿Para qué queréis éste día de Jehová?  Será de tinieblas y no de luz como el que huye de delante del león y se encuentra con el oso, como si entrare en casa y apoyare su mano en la pared y le muerde una culebra”‖ Amós 5:18 y 19.  La figura de estos tres crueles animales que expone el profeta, representan el horror y estremecimiento que sufrirá el hombre en el día de la ira de Jehová.  “La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez y conmoveré no solamente la tierra sino también el cielo y ésta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles como cosas hechas para que queden las inconmovibles”‖ Hebreos 12:26-27.  El escritor a los hebreos en este trozo explica dos puntos importantes:

Primero: Que existen antecedentes del cual el Señor ha conmovido la tierra.  “Cuando Dios habló en el monte Sinaí su voz conmovió la tierra”‖ Éxodo 20:18. 

Segundo: El versículo 27 de este capítulo da fe de lo efímero de la creación.  ―Y ésta frase: Aún una vez, indica la remoción –desplazamiento, exclusión, eliminación, etc. —de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.  Pablo ratifica lo expuesto en este punto.  “No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”‖ 2ª. Corintios 4:18.

     Partiendo de ésta proposición, ¿Qué cosas movibles serán destruidas en la indignación del Señor.  El Altísimo ha plasmado en el libro del profeta una hermosa promesa.  “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria”‖ Isaías 65:17.  

      El diccionario Larousse menciona los dos cielos referidos. 

Primer cielo:-Parte del espacio que parece formar una bòveda encima de nosotros, aire, atmòsfera.

El segundo cielo el diccionario lo describe como: ―Espacio indefinido en el cual se mueven los astros‖.

Y el tercer cielo –lugar no visible a los ojos del hombre – donde se encuentra el trono de nuestro Padre Celestial 2ª. Corintios 12:2 y 4.

     En referencia a la atmósfera, en dicho espacio vuelan las aves y permanecen las nubes.  En ese sitio, –primer cielo-

—por el efecto invernadero hay acumulación de gases como CO2 –dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, etc. —

elementos altamente contaminantes que se han acumulado en la atmósfera aumentando la temperatura del planeta. 

Este cielo será destruido en el día de la indignación del Cordero.  “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas”‖ 2ª. Pedro 3:10.  Este cielo será removido, hasta ese entonces la atmósfera desaparecerá con todos sus contaminantes.  La versión Al Día presenta su traducción “El día del Señor llegará sorpresivamente, como ladrón en la noche y los cielos desaparecerán en medio de un estruendo espantoso y los cuerpos celestes por fuego serán destruidos”‖ 2ª. Pedro 3:10.  ¿Qué son los cuerpos celestes que refiere Pedro?

La Remoción del Segundo Cielo

     ―En la vía láctea hay una serie de cuerpos celestes que orbitan alrededor del sol.  Entre ellos hay nueve grandes planetas:

Mercurio, Venus, Marte, –este  planeta ha sido explorado por potencias mundiales en búsqueda de vestigios de vida que solucionen algunos problemas de nuestro planeta

–Júpiter, Saturno, Tierra, Uranio, Neptuno, Plutón, los cuales orbitan junto a sus satélites, planetas menores, asteroides, polvo y gas interestelar‖. Fuente: Wikipedia.  La ira del Señor que se desencadenará ese día fundirá todo el sistema planetario.  “Y cuando te haya extinguido, cubriré los cielos y haré entenebrecer sus estrellas, el sol cubriré con nublado y la luna no hará resplandecer su luz.  Haré entenebrecer todos los astros brillantes del cielo”.  Ezequiel 32:7 y 8.  Según la ciencia los astros lo conforman el sol, estrellas, luceros, cometas, etc. que irradian su luz en todo el firmamento incluyendo nuestro planeta – la luna es un satélite, es decir, adolece de luz propia.  Sin embargo, irradia la luz del sol–.  Todos los astros serán entenebrecidos – obscurecer, ensombrecer, enlutar, etc.–. El profeta Isaías ratifica lo expuesto por Ezequiel.  “He aquí el día de Jehová viene, terrible y de indignación y ardor de ira para convertir la tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores.

Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz, y el sol se obscurecerá al nacer

Y la luna no darà su resplandor”‖ Isaías 13:9 y 10. 

En el desarrollo de ésta temática expondremos las implicaciones que sufrirá la humanidad una vez que los astros se apaguen.

Como en los Días de Noé:

     Como explica nuestra portada “Porque como en los días de Noé antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta que el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”‖ Mateo 24:38 y 39.

     ¿Cómo eran los días de Noé?  El libro de Génesis relata las condiciones del hombre en los tiempos del patriarca “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.  Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra y le dolió en su corazón”‖ Génesis 6:5 y 6.  Los antediluvianos a través de su maldad habían agotado la paciencia del Creador a tal grado de externar su arrepentimiento de haberlos hecho.  En este caldo de cultivo de maldad de esa generación resaltaba la violencia –Génesis 6:11— brutalidad, atropello, monstruosidad, vandalismo, etc. –.  El mundo de hoy se nutre de violencia y violencia inconcebible, por eso el Señor predijo que a su retorno sería como en los días de Noé.   “Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo”‖ Mateo 24:38.  Noé pregonero de justicia exhortó a esas generaciones al arrepentimiento, sin lograrlo “El Señor Yahvé de los ejércitos los invitaba aquél día  a llorar y lamentar sus pecados.  Pero prefirieron reír y divertirse; mataron bueyes y degollaron ovejas, comieron carne y bebieron vino.  ¡comamos y bebamos que mañana moriremos”! Isaías 22:12 y 13.     

Ahora bien, ¿Existe alguna similitud en la época de Noé con los tiempos de hoy? Seguramente los antediluvianos palidecerían si contemplasen la inmoralidad y los hechos sanguinarios que son prácticas cotidianas en el mundo de hoy.  Todos estos actos de maldad—desenfreno, lujuria, vileza, infamia, canallada, etc. —que propician las sociedades disfuncionales apresurarán la indignación del Hijo de Dios.  “Pero por la dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios”. Romanos 2:5.

     El profeta Sofonías revela la magnitud de este desastre universal que desencadenará la ira del Cordero.  “Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente.  Día de ira aquél día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento.  Día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fortificadas y sobre las altas torres.  Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová: Y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol.  Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra”‖. Sofonías 1:14-18.  ¿Es injusto el Señor por castigar sin piedad a la tierra?  ¡Se trata de un juicio retributivo! Jeremías 2:19.  El desenfreno de este mundo ha alcanzado indicadores nunca antes visto, sin embargo su propia maldad se revertirá contra él.  ¿Y cuáles serán las consecuencias una vez que los astros no den su luz? Isaías 13:9 y 10.  Una vez que los astros dejen de emitir su luz, la tierra experimentará oscurecimiento completo acompañado de ensordecedores estruendos que causará un caos total.  El Señor Jesucristo anunció también ésta hecatombe “Entonces habrá señales en el sol en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes confundidas a causa del bramido del mar y de las olas.  Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.  Entonces verán al Hijo del Hombre que vendrá en una nube con poder y gran gloria”‖: Lucas 21:25-27  En la aplicación de sus santos juicios el Hijo de Dios no discriminará; todo propiciador de maldad recibirá su recompensa.  “Los reyes de la tierra, los dirigentes del mundo, los ricos, los militares de la más alta graduación, buscaban refugio en las cuevas y entre las peñas de las montañas.  Y la humanidad entera, esclava o libre, gritaba a las montañas: ¡Caigan sobre nosotros y escóndenos de la mirada del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero!  ¡El gran día de su ira ha llegado!  ¿Quién podrá sobrevivir?”‖ Revelación 6:15-17. Versión Al Día.  El furor que desatará el Hijo de Dios sobre el mundo no tiene precedentes. 

Su ira se desbordará en los cuatro cantones de la tierra, nadie, –con excepción de sus escogidos—escapará de su juicio.

“He aquí que el mal irá de nación en nación, y grande tempestad se levantará de los fines de la tierra”‖ Jeremías 25:32.

Será como una réplica de los días de Noé, una vez que la humanidad de ese entonces rechazó el mensaje del patriarca, recibió el castigo, a tal punto que las aguas del diluvio –medio que usó el Señor para castigar a esa generación—cubrieron la montaña del Everest –el monte más alto del mundo—que tiene de altitud 8,848 metros.  ¿Podría algún antediluviano escapar de éste gran juicio?  ¡Imposible!.  Posterior al diluvio Jehová hizo un pacto con Noé que nunca destruiría la humanidad con agua.  “Y me acordaré del pacto mio, que hay entre mí y vosotros y de todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne”‖ Génesis 9:11y 15.  La ira del Hijo de Dios que se precipitará en breve será a través del fuego. 2ª. Pedro 3:7.

     Es de destacar que los juicios del Hijo de Dios se realizarán poco antes de su segundo retorno a esta tierra.  “Porque las potencias de los cielos serán conmovidas; entonces verán al Hijo del Hombre que vendrá en una nube con poder y gran gloria”‖. Lucas 21:27.  Esta parte explica que vendrá en una nube con poder y gran gloria.  ¿Cuál es la figura de esta nube? “En la mañana del tercer día hubo una terrible tormenta de truenos y relámpagos.  Una densa nube descendió sobre el monte, y hubo un largo toque de cuerno de carnero y todo el pueblo tembló”‖ Éxodo 19:16.  En este mismo acontecimiento ocurrido en el monte  Sinaí, el libro de Deuteronomio explica el símbolo de la nube espesa “Jehová vino a nosotros en el monte de Sinaí, apareció desde el monte de Seir resplandeció desde el monte Parán, rodeado de diez millares de ángeles‖…Deuteronomio 33:2.   Así se explica que en su segundo retorno triunfal a este planeta venga rodeado de ángeles” –nube—mateo 16:27.        En su itinerario del tercer cielo a la tierra los dos cielos habrán sido removidos; porque es inconcebible que en su trayecto glorioso a este planeta se contamine la figura inmaculada del Hijo de Dios.

     “Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos y los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra”‖ Revelación 11:18.  Esta porción bíblica enfoca dos puntos importantes que demandan un breve análisis.  Un aspecto a considerar es la recompensa que recibirán sus siervos en su venida “Y a dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre”‖.  Independientemente del acto de premiar a sus siervos, el Señor ha prometido resguardarlos en el día de su ira.  “No me seas tú por espanto, pues mi refugio eres tu en el día malo”‖ Jeremías 17:17.

     Otro punto que merece un análisis es la última parte del versículo arriba expuesto que determina el castigo para todos los depredadores del planeta “Y ha llegado el momento de destruir a los que han traído destrucción a la tierra”‖ Versión Al Día.  Actualmente la creación del Señor –el planeta—sufre los vejámenes del hombre a través de la destrucción indiscriminada de sus bosques, fuentes de agua, contaminación del mar, del aire, etc. Además del despojo de sus entrañas de metales preciosos a través de sustancias químicas – léase  Uranio—nocivo para los afluentes, con saldo de enfermedades respiratorias, afecciones de la piel, algunas irreversibles etc. A todos los devastadores del planeta los alcanzará el brazo de la justicia divina.

Antes de finalizar este breve estudio intentaremos explicar el destino final de la tierra y de la perpetuidad del trono del Padre.  “Y los elementos ardiendo—de los cielos—serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas”‖ 2ª.Pedro 3:10 última parte.   El término tierra tiene varias acepciones.  El libro de Deuteronomio hace referencia a la humanidad “y oiga la tierra los dichos de mi boca”‖ Deuteronomio 32:1.

Ciertamente la tierra sufrirá un caos total –a través del terremoto universal—sin embargo, será restaurada Isaías 48:8; y 35:1 y 2. La expresión obras –actuación, hechos, proceder, etc. —es el resultado de lo que hace el hombre. 

Por eso cuando el apóstol refiere que la tierra—hombre —y sus obras—maldad—éstas serán deshechas. 

“Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”‖ Eclesiastés 12:14.  

Además, el Señor no puede destruir la tierra porque es el estrado de sus pies Hechos 7:49.  Y porque el Hijo de Dios y sus santos reinarán allí: Zacarías 14:9.

     Finalmente, el Señor no puede destruir su solio-tercer cielo 2ª. Corintios 12:2.

Conclusión:

     Indiscutiblemente el Hijo de Dios retornará a esta tierra ya no como Salvador y Redentor del mundo, sino en calidad de Juez.

     La corriente de este mundo sigue su curso de desenfreno de maldad, placeres, injusticias, violencia, inmoralidad, etc. caldo de cultivo para que se manifieste la ira del Cordero.  No obstante, respetable lector, el Señor lo llama a la reflexión para enderezar sus veredas y escapar del juicio que está a las puertas.  Cambiar de actitud ¿es tan difícil para usted?  El Señor le plantea algunos lineamientos prácticos para salir de las tinieblas a la luz del evangelio que resplandece para su salvación.  “Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos.  No está en el cielo para que digas ¿quién subirá por nosotros al cielo y nos los hará oír para que lo cumplamos?  Ni está al otro lado del mar, para que digas ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír a fin de que lo cumplamos?, porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón para que la cumplas”‖ Deuteronomio 30:11-14.  Haciendo suyo este consejo divino podrá escapar de la indignación del Hijo del Hombre.  “Congregaos y meditad, oh nación sin pudor, antes que tenga efecto el decreto, y el día se pase como el tamo; antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová, antes que el día de la ira de Jehová venga sobre vosotros.  Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová”‖ Sofonías 2:2 y 3.

 Usted tiene la palabra.  

CONCLUÍDO

LA IGLESIA DE DIOS Y SU TEMÁTICA

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