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(La persecución que se avecina)

Parte III y Final.

“Entonces el dragòn se llenò de ira contra la mujer; y se fue hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo”. Revelaciòn 12:17

Por  Enrique Gordillo Mazariegos

Recapitulando la segunda parte de este estudio expusimos la persecución a que fue sometida la iglesia en los primeros siglos de su existencia, especialmente en la edad media. 

 Presentamos también en forma breve la profecía de los mil doscientos sesenta días o años proféticos.  Dicha profecía se originó en el año 538 D.C. y concluyó en el año 1,798.  En este periodo Estados Unidos instituyó dentro de su constitución la libertad de cultos, cuya resolución otorgó a la iglesia la facultad de adorar al Dios verdadero sin restricciones.

En este estudio dejamos pendiente una gran interrogante: ¿con el cumplimiento de la profecía  se terminarían las persecuciones?  Creemos que no.  He aquí los escritos del revelador “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” Apocalipsis 12:17.

Una vez que Satanás fracasó en su intento de destruir a la iglesia primitiva, intentará aniquilar a la descendencia de ésta.  ¿Quiénes son sus descendientes? La respuesta la encontramos en los escritos paulinos “Si las primicias son santas, también lo es la masa restante (iglesia); y si la raíz (Jesucristo Isaías 11:2) es santa también lo son las ramas.  Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tu siendo olivo silvestre (salvaje, agreste, etc) has sido injertado en el lugar de ellas y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo” Romanos 11:16 y 17.  Entonces, ¿quiénes son los descendientes de la mujer que han sido injertados?

Definitivamente es el pueblo gentil, que lo forman todas las naciones del mundo, exceptuando el pueblo judío. 

El diccionario Larousse nos ofrece su concepto sobre la expresión gentil: Idòlatra, pagano etc.

Isaías había profetizado la conversión de las naciones gentiles “He aquí, a mi siervo (Señor Jesucristo) a quien yo sostengo, mi elegido, el preferido de mi corazón, he puesto mi Espíritu sobre Él, Él les enseñará mis juicios a las naciones.  Enseñará mis juicios según la verdad, sin dejarse quebrar y aplastar, hasta que reine el derecho en la tierra.  Los países lejanos esperarán sus ordenanzas” Isaías 42:1-4 versión Latinoamérica.

El evangelista Mateo ratifica lo expresado por el profeta “Y en su nombre esperarán los gentiles” Mateo 12:21.  ¿Cuándo se hizo efectiva esta profecía? Fue en los tiempos de Cornelio.  Este hombre era gentil pero convertido al Señor con toda su casa.  Todo el capítulo 10 del libro de los Hechos relata la conversión de Cornelio, familiares y personal; y concluye narrando en esta parte el escritor de los Hechos “Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!” Hechos 11:18.  Una vez que los gentiles son injertados al pueblo de Dios se convierten en ciudadanos “Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisos por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne.  En aquel tiempo estabais sin Cristo alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo” Efesios 2:11 y 12.  Dicha ciudadanía se adquiere bajo algunos requerimientos.  

Para ilustrar esta parte tomemos el caso de cualquier ciudadano extranjero que quiere convertirse en ciudadano americano.  “Uno de los requisitos que la nación Estadounidense exige es comprender y aceptar los principios de la constitución (ley fundamental de una nación) de aquel país.  Es más, otra de las clausulas impuesta al nuevo ciudadano es hacer el juramento de fidelidad a la nación y poseer un buen carácter moral”.  

En el carácter espiritual existen también cláusulas especificas a todos los gentiles que quieren injertarse al pueblo de Dios.  Repasemos el versículo 17 de Romanos capítulo 11 “Has sido injertado en el lugar de ellas y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo”.  La savia significa energía, vigor y elemento vivificante (diccionario Larousse).  Y en términos espirituales simboliza la palabra de Dios. Filipenses 2:15 y 16.  De aquí se comprende que los injertados deben beber la misma enseñanza o doctrina otorgada por el Señor Jesucristo cuando fundó su iglesia.

Y es que el Señor estableció desde el principio la compatibilidad de fe de los extranjeros que se añadían a su pueblo “Más si algún extranjero morare contigo y quisiere celebrar la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón y entonces la celebrará y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.  La misma ley será para el natural y para el extranjero que habitaré entre vosotros” Éxodo 12:48 y 49.   

En medicina está comprobado que cuando se aplica un injerto a una persona de otro individuo si no es compatible cae o es rechazado por el cuerpo. En el sentido espiritual, por ejemplo, cuando un miembro de la iglesia ha sido injertado y premeditadamente viola la observancia del cuarto mandamiento, este ya no es compatible con el resto de la masa “No te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, si no la raíz a ti” Romanos 11:18 y 22. Por lo tanto el nuevo miembro de la iglesia debe su fidelidad a aquella constitución (Santa Biblia ) de aquel pueblo o nación formada originalmente por israelitas en el año 30 en Jerusalén, cuyo fundador es Jesucristo.

Procuremos mantener en vigencia nuestra ciudadanía.

La iglesia de hoy como descendiente de ese pueblo, observadora de los mandamientos de Dios, encara como la iglesia del ayer, el rechazo de los sectores religiosos por guardar la ley de Dios.  Dicho antagonismo se ha hecho patente por las grandes diferencias doctrinales y las costumbres que la iglesia práctica. Por esta y otras razones la iglesia ha sido reprobada en el ámbito religioso.  

Como en la antigüedad,  la iglesia romana comenzará a hostigar a este pueblo a que se acople a sus enseñanzas y esta vez esta labor no la realizará sola.  

En la actualidad existe un sector que jugará un papel determinante en este proceso: el Movimiento Ecuménico.

¿Porque hacemos alusión al Movimiento Ecuménico, es decir, a las iglesias unificadas?

“Se realiza en Edimburgo, Escocia, la conferencia mundial de misioneros protestantes, cuyo fin es establecer acuerdos para unificar a las iglesias cristianas y establecer un solo punto de fe universal.  Inicialmente la corriente ecuménica dio sus primeros frutos en el continente europeo, hasta llegar a universalizar este proyecto que paulatinamente se fue concretando”. Fuente: tratado Edimburgo, Escocia en el año 1910.

En el año de 1967 el ecumenismo resolvió adherir a esta misión a la iglesia romana.   Expondremos la parte medular del documento firmado por las distintas denominaciones religiosas con la iglesia tradicional, cuya finalidad es la unidad. “El ecumenismo es una dimensión fundamental del ser cristiano, porque, trino y uno ha comunicado a su iglesia pueblo de Dios, EL DON DE LA UNIDAD; suplicado por Cristo al Padre para todos los creyentes: “Que todos sean uno, como tú, Padre, estas en mí y yo en ti, para que también ellos sean uno en nosotros; a fin de que el mundo crea que tú me has enviado”. Juan 17:21; y a este “sí” de Dios todos  los seguidores de Cristo estamos llamados a responder nuestro amén al don de la unidad para la vivencia de la comunión  eclesial”.

Reza también parte de este documento el aspecto doctrinal de los “hermanos separados” con la iglesia romana. “Dialogo sobre la verdad teológica y problemas doctrinales realizado por interlocutores nombrados por las iglesias que tienen lugar en una plataforma permanente o en reuniones o congresos ocasionales.  El consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos utiliza material para su celebración y distribuye el comité cristiano interconfesional” 

El otro trozo de este documento relativo a la unidad, literalmente dice: “Este don de la unidad nunca ha sido retirado a la iglesia y sin embargo, históricamente, ha sido afectada por separaciones y divisiones causadas por el pecado de los cristianos.  Las más grandes han ocurrido en los siglos V y VI.  Antiguas iglesias ortodoxas en el siglo XI, separación de la iglesia oriental y occidental; y en el siglo XV con las rupturas en la iglesia occidental: protestantismo, reforma y anglicanismo.  Estas divisiones llegan a nuestros días y constituye un hecho evidente e incuestionable contrario al deseo expresado por el Señor, que significa un obstáculo y escándalo para la evangelización”. Fuente: www.conoceréislaverdad.org

Los párrafos leídos en la parte final de este último trozo tiene relación con la ruptura de la iglesia romana con las iglesias protestantes:

“El desafío de Martin Lutero (1517) sacerdote católico, controvertida figura pública, expuso en el pórtico de la iglesia de Todos los Santos

Wittemberg Alemania sus 95 tesis o propuestas escritas en latín contra la venta de indulgencias (remisión de pecados temporales, mediante un pago)”.  Fuente: EditoraKurtAland. Este es el principio de la reforma protestante.

Hemos expuesto parte de este documento elaborado y firmado por las distintas iglesias evangélicas con la iglesia romana que da por sentado la alianza entre estos grupos cuya finalidad es crear una sola enseñanza o doctrina de carácter internacional.  En este convenio destaca la presencia y aval de Pablo VI en el año de 1967.

Este proceso ecuménico siguió su curso, no se perdió en la historia , el papa Benedicto XVI en su discurso pronunciado en ocasión del encuentro ecuménico en Colonia Alemania, señaló: “es mi propósito asumir como una prioridad de mi pontificado la recuperación de la unidad de los cristianos.  Con ello he querido conscientemente seguir las huellas de mis dos grandes predecesores: de Pablo VI que hace ya más de 40 años firmó el decreto conciliar sobre el ecumenismo Unitatis Redintegratio, y de Juan Pablo II que después hizo de este documento el criterio inspirador de su actuación”.  El pontífice recordó que: “La hermandad entre los cristianos no es simplemente un vago sentimiento, ni tampoco nace de una forma de indiferencia respecto a la verdad.  Se basa en la realidad sobrenatural de un UNICO BAUTISMO y sobre este fundamento el dialogo ha dado sus frutos”.

LA POSTURA DE LA IGLESIA DE DIOS.

Una vez expuesto parte del documento de la unificación de las iglesias con la iglesia romana, dichos fundamentos no resisten al análisis a la luz de la palabra de Dios y caen por su propio peso.

Primero: analizando el primer trozo el Señor Jesucristo en esta deprecación, pedía al Padre la unidad de su iglesia.  Confrontando el versículo 11 de este capítulo 17 de Juan, encontramos la misma súplica de la unidad y protección del pueblo de Dios. 

“Y ya no estoy en el mundo, más éstos están en el mundo, y yo a ti ruego, Padre santo, a los que me has dado, guárdalos por tu nombre para que sean una misma cosa, como también nosotros”. El Señor rogó al Padre por la unidad de su pueblo depositario de sus mandamientos y nunca estuvo en su mente pedir la unidad de los diferentes credos que existen en el mundo.

Segundo: en el aspecto doctrinal nos llama la atención lo referente al dialogo sobre la “verdad teológica” y pretender establecer una sola enseñanza universal como punto de fe.  Como expresa el documento, existe un consejo para la promoción de la unión de los “hermanos separados”, y para concretar la unidad precisa converger en los puntos doctrinales de las iglesias actualmente confederadas.  Dichos acuerdos de fe, reiteramos, cobran vigencia universalmente.  

La palabra de Dios nos amonesta y nos alerta sobre este movimiento cuya gestación ha sido planificada, consensuada y aprobada.  El apóstol Pablo da por hecho que este proceso de unificación ecuménica son señales claras del próximo retorno de nuestro Señor Jesucristo “Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con El, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente    de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabras,            ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido que el día del Señor está cerca” 2da Tes 1:2.

Para cualquier persona que observa superficialmente la unidad de las iglesias lo percibe como un acto de hermandad y solidaridad que conlleva ¡el fin de las diferencias doctrinales!  La iglesia de Dios no está en contra de la unidad para fines comunes que beneficien a la humanidad; sin embargo, rechaza la unificación de las iglesias por existir intereses políticos, comerciales y religiosos.  La imposición universal de una sola doctrina imposibilita la difusión con libertad de la palabra del Dios verdadero.  Se restringe el derecho de disentir y posiblemente penalicen o persigan a aquellos que no comulguen con ellos.

Usted que lee esta exposición seguro la cuestionará; pensará que esto no puede ocurrir, porque vivimos en pleno siglo XXI, y lo que antes sucedió fue por el atraso de los pueblos.  Además que en la actualidad existe una legislación en el país que garantiza la libertad de cultos; además, existe un ente legal que vela por los derechos humanos de cada persona, etc.  Quizás tenga razón.  Pero,  como se contempla el horizonte creemos que se repetirá el evento que tuvo lugar en la edad media.  En ese periodo la legislación civil y eclesiástica obligaba a descansar el domingo.  Preocupa profundamente estos antecedentes que nos consigna la historia relacionado a la coacción que sufrieron los verdaderos cristianos bajo una legislación impuesta.

¿CONTRA QUIENES DESENCADENARÁ SU IRA SATANAS?

Repasemos el versículo 17 del capítulo 12 de revelación “Y se fue hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo”.  La persecución que se avecina no será contra cualquier sector religioso que deambula por el mundo, sino contra aquellos que guardan los mandamientos de Dios. ¿Cuáles mandamientos? “…Más si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos de Dios.  Le dijo: cuáles?, y Jesús dijo: no matarás, no adulterarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio etc”. Mateo 19:17-18.  Estos mandamientos que el Señor pronunció al joven, se conocen también como la ley de Dios.  “Si en verdad cumples la ley real, conforme a la escritura: porque el que dijo: no cometerás adulterio, también ha dicho no matarás.  Ahora bien, sino cometes adulterio pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley” Santiago 2:8-11.  Reiteramos, que existe similitud entre mandamientos y la ley de Dios que comprende 10 puntos y que incluye obviamente el sábado como día del Señor (cuarto mandamiento).

Por su fidelidad a la palabra el pueblo de Dios será perseguido. “Acordaos de la palabra que yo os he dicho: el siervo no es mayor que su señor.  Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra” Juan 15:20.

TESTIMONIO SINONIMO DE FE.

Para entender esta parte leamos Romanos 3:27 en la versión Latinoamérica “Y ahora, ¿Dónde está nuestro orgullo? Se acabó.  ¿Cómo? No por la ley con sus observancias, sino por la ley de la fe”.  La ley de la fe, que expone Pablo constituye la ley moral, expresada en los diez mandamientos en cuya instancia se fundamenta la doctrina de la iglesia.  Por eso, encontramos en el siguiente enunciado: “aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe (enseñanza o doctrina) de Jesucristo”. Apocalipsis 14:12.  De manera pues que indiscutiblemente testimonio y fe son sinónimos de la doctrina que practica la iglesia.  ¿Por qué traemos a colación esta parte? Porque la fe o enseñanza de la iglesia no es negociable.  Los verdaderos cristianos pueden comprometer todo, incluso la vida, pero jamás la fe expresada en la palabra de Dios.  

Ninguno de los mártires de Jesús de antaño puso en riesgo su salvación renunciando o retractándose de su fe genuina a pesar de haber recibido innumerables torturas físicas y psicológicas. 

Debemos imitar el ejemplo de los apóstoles.  Por predicar la verdad fueron encarcelados y liberados posteriormente por un ángel del Señor. Hechos 5:17-26.  Sin embargo, nuevamente los capturaron y fueron presentados al sumo sacerdote “Diciendo: no os mandamos estrictamente que no se enseñaseis en este nombre (Jesucristo).  Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina.  Respondiendo Pedro y los apóstoles dijeron: es necesario obedecer a Dios antes que los hombres” Hechos 5:28 y 29. 

Según la historia los apóstoles estaban bajo el mandato del gobierno romano y cumplían con todos los requerimientos que les imponía dicha nación; sin embargo, jamás renunciaron a su fe verdadera a pesar que al final de su ministerio muchos de ellos fueron sacrificados por la causa del Varón de dolores. 

DESAFÍO   PARA         LA     IGLESIA    DE    DIOS          EN    TIEMPOS DE PERSECUCION.

“Porque es tiempo que el juicio empiece por la casa de Dios” 1ra de Pedro 4:17 primera parte.

Veamos este concepto –juicio–  desde el punto de vista teológico. Según el diccionario expositivo VINE pág. 474, el autor de esta obra usa el verbo anacrino que significa: “examinar, resolver, decidir, elegir, etc.”  Según el escritor el término juicio se traduce en “ejercer un juicio o discernimiento de todas las cosas en cuanto a su verdadero valor; esto es, en cuanto a examinar acerca del cumplimiento o incumplimiento de la comisión asignada a cada uno.  Por todo eso, se es juzgado, esto es, a la luz del testimonio escudriñando lo que dicta la conciencia”. 

 Retomando las palabras del apóstol Pedro y adaptando el concepto teológico expuesto entendemos que el Señor efectúa su juicio a través del examen escudriñador en todos sus miembros para determinar dos cosas importantes.

Primero: si su siervo cumplió con la comisión encomendada.  

Segundo: que éste tiene que ser probo (íntegro) y altamente espiritual.  El Señor pues pasa revista a su iglesia a través de su juicio escudriñador para establecer la fidelidad o infidelidad de sus siervos.  Por eso, el diccionario expositivo que citamos expresa que una de las acepciones de juicio significa elegir; dicho termino armoniza con el revelador “Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con el son llamados elegidos y fieles” Revelación 17:14.  Aquí no hay lugar para la mediocridad o tibieza.  Los cristianos de antaño se sentían gozosos y privilegiados cuando eran perseguidos, pues pese a todos los sufrimientos tenían la certeza de vencer para recibir el galardón de la vida eterna.  En ese tiempo hubo en los seguidores de Cristo fidelidad plena aun en los días de persecución “Porque conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección.  Y vosotros vinisteis hacer imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo” 1ra Tes. 1:4-6.

EL DESENLACE.

Satanás de nuevo desencadenará su ira contra el pueblo de Dios y le dará poder a la bestia (imperio romano) y ésta tendrá mucha más potencia de aquella que siguió a los santos de antaño “Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemia” Revelación 13:1.

Esta bestia es totalmente diferente a la que nos presenta el profeta Daniel “Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba y las sobras hollaba con sus pies y era muy diferente a todas las bestias que vi antes de ella y tenía diez cuernos” Daniel 7:7.

La bestia o imperio que tendrá protagonismo en la persecución de los verdaderos siervos del Señor la presenta con detalle el revelador.  Las siete cabezas que describe Apocalipsis 13:1, “son siete reyes.  Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo.  Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia.  Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia” Revelación 17:10, 12 y 13. Si repasamos Daniel 7:7 notaremos que la bestia carece de las siete cabezas; y los diez cuernos que representa fueron diez reinos que se establecieron sobre sus ruinas. Entre otros destacan los Hunos, los Francos, los Visigodos, los Lombardos etc.  O sea, que esta profecía ya tuvo su cumplimiento.  Es más, a la bestia que presenta Daniel no se le dio ninguna autoridad; no obstante, la bestia de revelación 17 recibirá poder por una hora y tendrá autoridad sobre los diez reyes o cuernos que revela Juan.

Y es que la bestia que peleará contra los santos en la persecución que viene posee un inmenso poder, diferente de la que nos describe Daniel. 

Repasemos el capítulo 13 y el versículo 2 de Apocalipsis en el cual el  revelador describe un imperio brutal.

“Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. 

Y el dragòn (Satanàs) dio su poder y su trono, y grande autoridad”. 

¿Qué significa la descripción de Juan sobre el poder descomunal de esta bestia o imperio? En esta declaración alude a los otros tres imperios (Babilonia, Medos Persas y Grecia Daniel 7:3-6) que gobernaron individualmente al mundo. Las tres figuras que están representadas por  tres fieras salvajes, denota la rudeza y la bestialidad que empleará el imperio romano contra los elegidos del Señor. En este punto el revelador refiere la metáfora que representa el poder colosal integrado al imperio romano.

Nuevamente la bestia tendrá la asistencia de la mujer y sus aliados que describe el capítulo 17 de Apocalipsis: “Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos” Revelación 17:7.  Observemos que la iglesia tradicional volverá a hacer protagonista como antaño yendo contra los escogidos del Señor.  En la edad media la mayoría de países europeos apoyaron a Roma y a España en la cruzada de exterminio contra el pueblo de Dios a través de la inquisición.  Esta vez se sumarán a la persecución las iglesias “cristianas” confederadas y casi todas las naciones brindarán apoyo al imperio romano y a la mujer para perseguir a todos aquellos que no compartan su credo.  ¿Sugiere algo revelación 17:2?

La portada de nuestra exposición describe el martirio que sufrirá la iglesia : “Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían.  Y clamaban a gran voz diciendo: ¿hasta cuándo Señor Santo y Verdadero no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, QUE TAMBIÈN DEBÌAN SER MUERTOS COMO ELLOS” Apocalipsis 6:9 y 11. El escenario que presenta la futura persecución es mundial. Por eso, el revelador describe a los mártires del Señor de distintas naciones del mundo “Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos con ropas blancas, y con palmas en las manos. 

Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: estos que están vestidos de ropas blancas, ¿Quiénes son, y de donde han venido

Yo le dije: Señor, tú lo sabes.  Y Él me dijo: estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” Revelación 7:9, 13 y 14.

Para concluir meditemos en el trozo bíblico arriba expuesto. (Revelación 6:11 y 12)

Primero: que en las partes subrayadas refiere el eminente sufrimiento de los siervos de Dios a través de la futura persecución.  

Segundo: que el quinto sello está a punto de aperturarse y el pueblo de Dios debe estar preparado para asumir con valor y paciencia este gran desafío “Tanto que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis.  Esto es una demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual así mismo padecéis” 1ra Tes. 1:4 y 5. Concluido. 

LA IGLESIA DE DIOS Y SU TEMATICA

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