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“Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” Rom. 13:1

Por  Enrique Gordillo Mazariegos

En la primera parte de este artículo, estudiamos los principios y valores de la familia.

También la práctica de las relaciones humanas en el seno de la iglesia y en cualquier ambiente.

Continuando con el desglosamiento de esta temática enfocaremos los deberes que tenemos con el Estado: sectores olvidados –indigentes o desvalidos, discapacitados, etc–.

El Estado

Consideraremos esta parte tomando como referencia uno de los trozos de la obra “Ética, Moral, y  Valores”. “Las leyes o disposiciones  vigentes en cada país o sociedad, están regulando la conducta humana de los ciudadanos por consiguiente, son en cada caso  códigos de moral ciudadana que debe  cumplirse para que los derechos de cada ciudadano, terminen cuando principian los de los demás”.

Como expone el trozo aludido referente  a los códigos de carácter ético, examinaremos el tema  de los  impuestos  como una obligación de deber moral. El diccionario ilustrado de la biblia, explica la estrategia que empleaba el imperio romano para captar impuestos. “La extensión y organización del imperio de Roma cambiaron  la entrega de tributos de variada cuantía por un sistema de impuestos organizados en base al empadronamiento  de los súbditos de Roma, tanto en las provincias como en los reinos subordinados al senado o al emperador. De ahí  el odio  engendrado por empadronamientos como el que describe Lucas capítulo 2. Fuente: Cobro de impuestos, Censo publicano. En efecto, como refiere la fuente, Roma utilizaba tácticas a través de los empadronamientos  para determinar el número de habitantes de todo el país para la recepción de tributos.

Nuestro Señor Jesucristo vivió precisamente en los días que Israel estaba subyugado a Roma.  El Hijo de Dios como Judío obedeció esta norma.” Al llegar a Capernahum los cobradores del impuesto del templo le preguntaron a Pedro: ¿Paga impuestos tu maestro? ¡Claro que los paga! les respondió Pedro, e inmediatamente entró a la casa a hablarle a Jesús sobre el asunto. Pero no había pronunciado todavía la primera palabra cuando Él le preguntó: ¿A quién crees tú, Pedro, que cobran tributos los reyes de la tierra? ¿A los suyos o a los extranjeros? A los extranjeros, claro, respondió Pedro. Los suyos quedan exentos, ¿verdad? , añadió Jesús. Sin embargo, para que no se ofendan vete al lago y hecha el anzuelo en la boca del primer pez que saques hallarás una moneda que alcanzará para  tus impuestos y los míos,” Mat. 17:24-27. Versión al Día. Es interesante remarcar que al inicio de este relato, a la pregunta que le hizo el recaudador de tributos a Pedro, que si el Señor cumplía con la obligación de tributar a Roma, sin vacilar su respuesta fue afirmativa.

El Maestro obedecía los requerimientos  de impuestos que le exigía esa nación. Reiteramos, Israel estaba sometido a Roma, cuyo país cometía injusticias con el pueblo hebreo que en ocasiones se resistía a pagar impuestos injustos. Sin embargo, el Señor con su actitud sentó un código de moral ciudadana que debía cumplirse. Otro punto que resalta en esta conversación, relativo a los impuestos lo registra el versículo 25 de este capítulo. Esta parte explica –de acuerdo a lo expuesto del Señor–  que las leyes tributarias eran impuestas a los judíos y ellos –Roma–  quedaban exentos. El hijo de Dios sabía que parte de los impuestos los utilizaba este país para celebrar orgias, banquetes, etc, no obstante, instruye a Pedro y por ende a nosotros con esta obligación económica y moral.

Pablo remarca la obediencia de la iglesia a las autoridades superiores  “Recuérdales que se sujeten   a los gobernantes y autoridades, que obedezcan,     que estén dispuestos a toda buena obra” Tito 3:1. Y es que la restricción que recibimos de nuestras autoridades a través de los impuestos fomenta en nosotros un sentido de responsabilidad hacia nuestros deberes; por ende no es ético retener los impuestos que son utilizados para cubrir diversas necesidades del país.  Así, las normas constituyen un gran desafío para fortalecer nuestro sentimiento  de rectitud  y moral. Nos hacen  personas de bien e inculcamos a la vez  el ejemplo a nuestra descendencia, de no apropiarse de esos recursos  que servirán  quizás, para comprar una aspirina que lleve alivio a algún paciente interno en alguno de nuestros hospitales públicos.

La obra ética moral y valores  ilustra esa parte: “Por lo tanto las normas  –reglamento, leyes, código, etc.– no son una restricción arbitraria de la libertad, de los derechos de las personas, al contrario son su cauce; constituyen un llamado a la responsabilidad de cada uno, de esta manera la persona  a través de la educación y de las normas se ve encaminada hacia la realización del amplio campo de los valores”

…” Y pondré paz por tu tributo, y justicia por tus opresores”  Is.60:17b.

El enunciado del profeta nos permite hacer un análisis en el tema de los impuestos.

“Pondré paz por tu tributo”

 Una vez que acatamos la orden de cumplir con los impuestos, la paz inunda nuestro ser,

nuestra conciencia jamás nos lo reprochará y estrecharemos la relación con Dios y las autoridades.

“Y justicia por tus opresores”

En nuestro País, Guatemala, no se practica la cultura de tributar. Existen muchas razones por lo cual los ciudadanos se niegan a pagar impuestos. Por ejemplo, la desmedida corrupción de los gobernantes, sin embargo, en su tiempo Dios hará justicia a todos los malos administradores que tienen la obligación de devolver en beneficios a la población una vez que recaudan los impuestos.

Finalizamos esta parte  con el mandato categórico del hijo de Dios. “Dad a César lo que es de César y a Dios lo que es Dios. Lc. 20:25″ .

“Sectores olvidados “

-indigentes, o desvalidos, mendigos, etc.-

Definición de indigencia o desvalidez:” que no tiene lo necesario para vivir o lo tiene con escasez”.

Desde la antigüedad Dios ha protegido a este sector. “Cuando siegues-cosechar- la mies-espiga, grano, cereal, trigo, maíz, etc.- de tu tierra no segarás  hasta el último rincón de ella, ni espigarás –recoger, rebuscar escoger, etc.– tu viña ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo Jehová vuestro Dios”. Consideramos que este  trozo bíblico se explica por sí solo, sin embargo, remarcaremos el incomparable amor de Dios por los necesitados- incluso por personas foráneas– y la obediencia del pueblo de Israel  a través de la solidaridad dispensada a estas personas.

En el nuevo testamento, el Hijo de Dios dio seguimiento  al mandato de Jehová  de socorrer a los desvalidos. Esta acción la dejó sentir en la conversación  que sostuvo con el joven rico.

“Jesús le dijo: si quieres ser perfecto anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres”  Mat. 19:21.

En este relato se percibe la intención del Hijo de Dios  de sensibilizarnos a ser dadivosos, a inmaterializarnos, porque sabe que lo material nos endurece a tal punto que sentimos indiferencia hacia las necesidades de los demás y cuyas actitudes nos restan bendiciones.

El  apóstol Santiago apuesta por despertar el interés en nosotros en proveer ayuda a las clases olvidadas.  “Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros  les dice: id en paz, calentaos  y saciaos, pero no les dais las cosas que son  necesarias para el cuerpo ¿de qué aprovecha?“ Stgo.2:15,16. La amonestación del apóstol tiene sentido.

En el momento de redactar este artículo, el país sufre descensos severos de temperatura- especialmente en el occidente- donde muchas personas pasan la noche  en la intemperie. Si bien es cierto que algunas instituciones sociales de beneficencia han aperturado algunos albergues, estos no dan abasto  y muchos indigentes mueren anualmente a causa de hipotermia.  La indigencia es un problema social y se buscan recursos para reducirla como lo expone el siguiente informe. “Los vemos en las esquinas, en las paradas de buses pidiendo dinero en las calles. De todo el país la ciudad de Guatemala es el lugar donde más indigencia existe. En un censo efectuado por la Dirección de Desarrollo Social de la Municipalidad solo en el centro histórico deambulan 300 indigentes, entre niños, mujeres y hombres. Es por ello que dentro de los programas sociales que se ejecutan en la comuna se ha dado importancia a la recuperación  y reubicación de indigentes en la ciudad” Fuente: Programa de Inserción de Indigentes.

Independientemente de la asistencia que reciben     los desvalidos  a través de programas sociales  –que por supuesto no son suficientes– ¿podemos proporcionarles cobijas y alimentos para mitigar el frio y el hambre?–.

Concluimos esta parte, con la exhortación del Hijo de Dios de asistir  a esta población desprotegida, cuyo acto de amor tendrá su recompensa. “Porque tuve hambre  y me diste de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero, me recogisteis; estuve desnudo y me cubristeis; enfermo y me visitasteis en la cárcel, y a mi vinisteis. Entonces  los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos o desnudo y te cubrimos? ¿O cuando te vimos enfermo o en la cárcel y vinimos a ti?  Y respondiendo el rey les dirá de cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos de mis hermanos más pequeños A MÍ ME LO HICISTEIS” Mt. 25:35-40.

Discapacitados o minusválidos.

Personas con distintas capacidades.

Iniciaremos esta parte exponiendo la definición  de discapacidad. “Falta o limitaciones  física o mental que imposibilita o dificulta el desarrollo normal de la actividad de una persona”  fuente. Wikipedia.

Personas con capacidades distintas existen en todas las naciones -incluyendo Guatemala-. En algunos países desarrollados mantienen programas de asistencia social que cubre las necesidades básicas de esta población. 

Estados Unidos de N.A.   es uno de los pocos países de nuestro planeta que mantiene una partida presupuestaria  para las personas necesitadas como lo expone la siguiente nota, “en Texas las estampillas para alimentos se ofrecen a las personas con bajos ingresos que no pueden proporcionar una nutrición adecuada a sus familias .Las personas que califican para este programa para obtener alimentos en Houston por Ejemplo,  incluyen a los ancianos, a los discapacitados, a las mujeres embarazadas y a las familias que están desempleadas o tiene muy pocos medios para adquirir alimentos” fuente: Estampillas –alimentos Houston–. Sin embargo, en algunos países, como el nuestro  sufren discriminación;  prácticamente son excluidos de algunos beneficios como: salud educación, oportunidad de empleo, etc.

Jehová, tuvo sumo interés una vez que Moisés legislara  estableciendo estatutos o reglamentos  que protegiera a las personas con discapacidad.

“No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios .Yo Jehová” Lev. 19:14.

El trozo expuesto resalta dos puntos importantes que debemos meditar profundamente.

Primero: “Y delante del ciego no pondrás tropiezo”. Podríamos pensar que este mandato se limita a las facilidades  que debemos dispensar  a algún discapacitado  en alguna situación difícil; por ejemplo, auxiliarlo al cruzar la calle,  detener el automóvil, para cederle el paso, etc. Sin  embargo, esta ordenanza  va más allá de nuestras buenas actitudes, ya que necesita una formación integral, salud, educación,  que le permita reinsertarse a la sociedad y ser útil.

Segundo: “No maldecirás al sordo”. Es decir,  no deben ser objeto  de ofensas, ni críticas humillantes, etc. Este sector sufre de algunas formas de inhabilitación, no porque ellos hayan escogido esa condición. Algunos nacieron con alguna deficiencia congénita; otros, por traumatismos: accidentes viales domésticos, etc. Por esta difícil situación que encaran, con la cual tienen que lidiar cotidianamente, esperan de nosotros paciencia y tolerancia.

Estado único garante de protección a discapacitados.

Según publicación del diario oficial, “el veintiocho de Febrero del año 2002 el presidente de la república de Guatemala firma el documento que se compromete a eliminar la discriminación en todas sus formas  y manifestaciones contra las personas con discapacidad.

Dicha ley contempla varios objetivos que apuntan hacia la promoción y respeto  e igualdad para las personas con discapacidad” fuente  punto resolutivo  aprobado por el congreso de la república en el año 2002.

Por falta de espacio  solo extractaremos algunos objetivos que contiene dicha ley.

  1. Garantizar la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad en ámbitos como: salud, educación, trabajo, recreación, cultura,   otros.
  2. Establecer las bases jurídicas y materiales que le permitan a la sociedad guatemalteca adoptar las medidas necesarias para la equiparación de oportunidades a las personas con discapacidad.
  3. Fortalecer los derechos y deberes fundamentales de las personas con discapacidad.

Preguntémonos: ¿El estado ha cumplido lo estipulado  en este decreto en favor de las personas con capacidades diferentes?

¿Han desaparecido las barreras legales y sociales que obstaculizan el desarrollo de estas personas?

Veamos las siguientes estadísticas: “La capital y las ciudades de provincia están llenas de obstáculos para los dos millones trescientos quince mil guatemaltecos  con alguna discapacidad.  Desagües sin tapadera, postes, teléfonos públicos, y vehículos que obstruyen banquetas y lo peor, la falta de sensibilidad humana  hacia ellos  constituye entre otras, barreras para personas que tienen dificultad para movilizarse. Los telenoticieros no utilizan lenguaje de señas. 

Este mismo informe da cuenta  de los tipos de discapacidad que existen, es a saber, por deficiencia física o motora, intelectual o cognitiva, visual, auditiva, sordo ceguera, talla pequeña y múltiple” Fuente: de portada prensa libre. A estos obstáculos podemos agregar las ventas callejeras, exhibición de artículos en las aceras de algunos negocios, ausencia de rampas seguras para su locomoción, pilotos insensibles en el trato  a esta población. Además, de la estigmatización y exclusión  de que son objeto de la sociedad. 

Lejos quedaron las obras que Job dispensaba en su tiempo a los discapacitados  “Yo era ojos al ciego, y pies al cojo. A los menesterosos era padre”.

Como hemos apuntado,  existen  en el país organizaciones públicas y privadas que otorgan algunos beneficios en materia de salud y educación a ese sector, sin embargo muy pocos han roto las barreras de exclusión o falta de oportunidades que les permita auto sostenimiento una vez que se integran al campo laboral.

Ahora bien, si el Estado no ha podido cumplir con su papel de protección, inclusión, etc., a la  población discapacitada, qué papel debemos adoptar nosotros como sociedad y más aún, como seguidores del Hijo de Dios?.

Continuara

LA IGLESIA DE DIOS Y SU TEMATICA

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