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“Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos: Y Elías subió al cielo en un torbellino”. 2da Reyes 2:11

INTRODUCCIÓN

Muchas personas dedicadas al estudio de la teología cristiana, han debatido sobre este punto doctrinal-expuesto en la cita arriba- y la mayoría asume que, en efecto, Elías fue trasladado al tercer cielo donde yace Dios.

También se ha deliberado sobre el destino final de Enoc, y la resolución es que también alcanzó la eternidad cuyo apoyo está registrado en el libro de Génesis.  “Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció porque le llevó Dios”. Génesis 5:24.  El libro de los Hebreos es más explícito: “Por la fe, Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado porque lo traspuso Dios, y antes que fuese traspuesto tuvo testimonio de haber agradado a Dios”. Hebreos 11:5.

Así, por el testimonio que presenta la palabra de Dios, y la conclusión final de los doctos en teología, pareciera que realmente los dos servidores del Señor viven en los cielos.  Pero, ¿evidentemente es así?

EL CASO ELIAS:

¿Cómo era Elías? “Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.  Y otra vez oró, y del cielo Dios dio lluvia, y la tierra produjo su fruto”. Santiago 5:17 y 18.  Elías era un hombre de fe y entusiasta, en el ejercicio de su ministerio.  Defendía con vehemencia el mandato de Jehová, aún a costa de su propia vida. 

Léase la muerte a cuchillo de los 450 sacerdotes de Baal y la posterior persecución en su contra,  

de Jetzabel reina de los fenicios.  1ra de Reyes 18. 

Este era el perfil del profeta al servicio del Dios de Israel.  Y fue precisamente una vez que abandonaba Gilgal en compañía de Eliseo, cuando ocurrió el acontecimiento de su arrebatamiento al cielo, como expone el versículo de nuestra introducción.

Preguntémonos: ¿a qué cielo fue trasladado el profeta?

Una vez que el libro de Génesis se refiere al término cielo, lo hace en forma plural, cielos.  ¿Cuáles cielos?

La palabra de Dios describe tres cielos distintos.

Primer cielo: “Y dijo Dios: produzcan las aguas reptil de ánima viviente, y aves que vuelan sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos”. Génesis 1:20.  Este versículo menciona dos puntos importantes:

a)”Y aves que vuelan sobre la tierra”.  Así, tenemos que el lugar donde vuelan las aves, es el primer cielo atmosférico donde hay nubes.

b)¿Qué es expansión? “La palabra expansión aparece en el libro de Génesis, y es usada para referirse a la extensión de límites entre los océanos y la tierra; además de la extensión infinita del espacio”. Fuente: Significado  Bíblico de expansión.  La palabra expansión se explica por sí sola, es decir la ampliación del espacio entre las aguas marítimas y la tierra; y la prolongación infinita del espacio, donde se ubica :

El segundo cielo:

“Y dijo Dios: sea lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra: y fue así”. Génesis 1:15.  ¿Qué se encuentra en el segundo cielo? Según la ciencia: “Al segundo cielo se le conoce como el cielo astronómico o estelar.  En este cielo se encuentra las estrellas, planetas, meteoritos, cometas y galaxias”. 

Y la prolongación infinita lleva hasta sitios insondables, o sea, impenetrables, inescrutables e incomprensibles, esto es:

El tercer cielo:

En este sitio inescrutable mora nuestro Padre Celestial, los ángeles, serafines y querubines.

Pablo por revelación contempló este insigne lugar:  “Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años, si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe, fue arrebatado hasta el tercer cielo”. 2da Corintios 12:1 y 2.

Una vez que hemos expuesto en una forma breve y concisa la existencia de los tres cielos, preguntamos: ¿A qué cielo fue trasladado el profeta Elías?  Después de su arrebatamiento, ¿nunca más fue visto?  Antes de responder a esta interrogante, veamos el caso del profeta Ezequiel que nos declarará el destino de Elías.  “Aquella figura extendió la mano y me tomó por las guedejas de mi cabeza, y el espíritu me alzó entre el cielo y la tierra”. Ezequiel 8:3.  El profeta Ezequiel fue tomado por el Espíritu de Dios, por la cabellera y ¿qué dirección tomó? ¡Entre el cielo y la tierra! Es decir, la atmósfera, donde están las nubes.  ¿A donde fue trasladado? A determinado lugar posiblemente a cumplir alguna misión.  El caso de Elías fue similar; nótese bien que subió al cielo; no a los cielos.  Fue mudado a la atmósfera-primer cielo- por la autoridad divina.  Si se hubiese ido al tercer cielo, ¿cómo se explica una carta de amonestación del profeta Elías enviada a Joram rey de Israel posterior a su arrebatamiento? “Y le llegó una carta del profeta Elías, que decía: así dice el Señor, Dios de tu padre David: por cuanto no has andado en los caminos de Josafat tu padre, ni en los caminos de Asa rey de Judá…” 2da Crónicas 21:12.  Esta prueba escritural es irrebatible porque da fe de la existencia de Elías, después de su arrebato.

 ¿Apoya la tesis que Elías está en el tercer cielo, la transfiguración de Jesús? Explican así los primeros tres versículos-Mateo 17:1-3- “Y después de seis días Jesús tomó a Pedro y a Jacobo, y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestiduras fueron blancas como la luz.  Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con El”.  La transfiguración vista reveló la gloria venidera que experimentará el Hijo de Dios posterior a su resurrección y ascenso a los cielos.  Al final de este evento los presentes, “a nadie vieron sino solo a Jesús”. Mateo 17:8.  Descendieron finalmente del monte Jesús y los suyos, y en ese preciso momento el Señor hace la siguiente recomendación: “No digáis a nadie la visión”. Mateo 17:9.  ¡Fue una visión! Moisés, por ejemplo, que aparece en la visión, Jehová lo enterró en un sitio que nadie conoce hasta hoy en día. Deuteronomio 34:5 y 6.

Sino bastaron los argumentos bíblicos presentados que contradicen el ascenso de Elías a los cielos, presentamos el testimonio veraz e indiscutible del Hijo de Dios, que categóricamente expone:  “Y nadie ha subido al cielo, sino Aquel que bajó del cielo”. Juan 3:13.  Ninguno puede presumir que el Señor está mintiendo.  Su versión es determinante y valedera.  Como está escrito: “Sea Dios veraz y todo hombre mentiroso”.

¿Dónde reposan los restos del profeta Elías?

Rezan así las crónicas: “El profeta Elías nació en el año 904 A.C. en Tishbé al oriente del río Jordán.  Fallece en el año 849 A.C.  Sus restos permanecen en el Líbano.

¿Y ENOC, FUE TRASLADADO A LOS CIELOS?

El fin de esta exposición no es disuadir a los lectores de la palabra de Dios, ni en contraposición con las corrientes teológicas que mantienen la tesis de la permanencia del patriarca en los cielos.

Precisa entonces hacer un examen minucioso para cotejar este punto con la palabra de Dios.

El libro de Génesis nos relata con claridad sobre la identidad de este personaje que caminó con Dios. 

“Y fueron todos los días de Enoc 365 años.  Caminó, pues, Enoc con Dios

y desapareció, porque lo llevó Dios”. Génesis 5:23 y 24. 

En la parte de este trozo se necesita entender, ¿cómo el patriarca caminó con Dios? ¿Qué significa caminar con Dios?  Enoc fue un varón justo, santo y perfecto que vivió todos sus días en comunión con Dios; su fidelidad la mantuvo hasta el último día de su existencia, lo cual reflejaba la justicia que emanaba de él.  Vivió por fe; no existió mandato escrito que regulara su conducta.  Por eso, narra la parte final del versículo 23 de Génesis “que desapareció, porque lo llevó Dios”. En el mismo contexto de Enoc hallamos el siguiente enunciado: “Por la fe Enoc fue traspuesto PARA NO VER MUERTE, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios.  Y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios”. Hebreos 11:5.  La parte exaltada expone que Dios traspuso a Enoc, para no ver muerte, ¿de qué muerte lo librará Dios?  El mismo capítulo 11 de Hebreos enumera a muchos héroes de la fe, donde destaca Enoc-versículo 5- sin embargo, el versículo 13 de este capítulo narra qué: “Conforme a la fe murieron todos éstos-incluyendo Enoc- sin haber recibido las promesas”. Hebreos 11:13.  El escritor a los Hebreos no excluye en esta nómina a Enoc, sino enfatiza que todos murieron, o sea, que Dios pone límites a la existencia humana: “Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti; tú les pusiste términos, de los cuales no pasarán”. Job 14:5 y 6.  Si Dios traspuso a Enoc a algún lugar, cuando estaba en vida, fue con algún propósito, como lo hizo con Elías y Ezequiel.  Enoc, nunca podría haber subido al tercer cielo como lo niega el Hijo de Dios.  El único que consiguió hacerlo fue Jesucristo pero una vez que fue glorificado.  ¿No era necesario que el Cristo padeciera de estas cosas y que entrara en gloria? Lucas 24:26.  Por lo que a ningún mortal le es concedido este privilegio.

¿De qué muerte librará Dios a Enoc?

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos”. Revelación 20:6.  El apóstol Judas es más específico: “Estos son manchas en vuestros convites, que banquetean juntamente, apacentándose a sí mismos sin temor alguno: nubes sin agua, las cuales son llevados de acá para allá  de los vientos: árboles marchitos como el otoño sin fruto, DOS VECES MUERTOS y desarraigados”. Judas 1:12.  En la parte exaltada el apóstol menciona dos muertes: la primera que experimentamos todos sin excepción; la segunda es sinónimo de destrucción en el juicio final, una vez que tenga parte en la segunda resurrección.  De esta muerte-la segunda- eximió el Señor a Enoc.  Enoc, además, Dios le permitió hacer la siguiente predicción: “De los cuales también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: he aquí el Señor es venido con sus santos millares”. Judas 1:14.  Entre los santos que tendrán parte en la primera resurrección figurará Enoc victorioso e inmortal.

Concluído.

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