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“Y ESTO DIGO, PARA QUE NADIE OS ENGAÑE CON PALABRAS PERSUASIVAS”,  COLOSENSES CAPITLO 2:4

LA CENA DEL SEÑOR

     Este es un memorial revestido de los santos emblemas que lo constituyen el pan y el vino instituido un catorce de Nisán por el Señor Jesucristo.  Los símbolos  pan y vino son representativos del cuerpo y la sangre de Nuestro dador de la vida, Jesucristo.

     La observancia de la cena del Señor ha sido objeto de prácticas antiescriturales por las supuestas fechas que se celebra esta fiesta espiritual.

     La iglesia de Dios celebra esta conmemoración o recordatorio de la muerte de nuestro Redentor cada año.  Algunas veces existen variaciones de un corto tiempo debido que hay años que traen doble adar, — este punto esta explicado detalladamente en el estudio El Origen del Tiempo y el II Adar– sin embargo, por regla general se celebra todos los catorce de Nisán anualmente.

     El punto de apoyo de la iglesia de Dios para la observancia de esta solemne actividad, está registrada en la primera carta a los Corintios capítulo 11 y versículos 23 al 26 “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: que el Señor Jesús la noche que fue entregado, tomo pan y habiendo dado gracias, lo partió y dijo: Tomad, comed, esto es mi cuerpo que por vosotros es partido.  Haced esto en memoria de mí.  Así mismo tomó la copa después de haber cenado diciendo: esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, hacer esto todas las veces que comiereis de este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que el venga”.

     El término veces confunde a la mayoría de denominaciones religiosas que realizan este evento las veces que ellos lo desean.  Dios, es un Dios de orden y la fecha para celebrar esta actividad, su palabra la ha establecido con rigurosidad.

VEZ  IGUAL  A  AÑO

     Como el vocablo veces ha sido la confusión para practicar esta fiesta espiritual desordenadamente es oportuno analizarla desde el sentido escritural.

     En Lucas (versión antigua) capítulo 1 y versículo 8 leemos el siguiente testimonio:

“Y aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios por el orden de su vez”.  El término vez es

sinónimo de año por el oficio de Zacarías como sacerdote.  Este entraba al templo una vez al año.

AÑOS IGUAL  A  TIEMPOS

Para clarificar mas este punto leamos Daniel 4:31 y 32 “aún estaba la palabra en la boca del rey cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice rey Nabucodonosor: el reino ha sido quitado de ti y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación y como a los bueyes te apacentaràn, y siete tiempos pasaran sobre ti hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres y lo da al que quiere”.

     Este castigo, como lo narra el profeta, fue el resultado de la soberbia del rey Nabucodonosor.  Según las crónicas este castigo duró siete años que es igual a siete tiempos.

     La palabra de Dios es rica en contenido en relación a algunos términos, particularmente el punto en estudio en el cual hemos visto que veces y tiempos es sinónimo de años.

     Consideramos que la mayoría de los grupos religiosos desconocen estos términos arriba expuestos y analizados que confirman de la participación anual de los sacrosantos emblemas pan y vino.  Sin embargo, el sector evangélico la practica mensualmente, o incluso los domingos apoyándose según ellos en Hechos 20:7 que a la letra dice “El primer día de la semana reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba habiendo de salir al día siguiente y alargó el discurso hasta media noche”.  Este es uno de los trozos bíblicos mal comprendidos por el sector evangélico para celebrar la cena del Señor el día domingo.

     De este trozo bíblico analizaremos tres puntos importantes: Primero que esta actividad se llevó a cabo por la despedida del apóstol Pablo, tanto así que alargó su predicación hasta la media noche.  Segundo que el partimiento del pan que revela este versículo no significa que esta actividad se refiera a la cena del Señor, por omisión de los santos emblemas.  Tercero que era costumbre de la iglesia primitiva degustar el pan, posiblemente después de las reuniones cristianas que efectuaban.  El libro de los Hechos nos ilustra estos casos.  “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”.  El partimiento del pan de estas dos actividades, eran de las muchas que hizo la iglesia.  Se trataba de un refrigerio, pero nunca la práctica del recordatorio de la muerte del Señor a través de los santos emblemas.  Así pues todas las veces (años) que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que El venga”.  1ª. Corintios 11:26

Segùn las crònicas, la iglesia de Dios con la conmemoración de la cena del Señor en este año-jueves 26 de marzo de 2021- por la noche celebra dos mil veintinueve veces este recordatorio a través de los santos emblemas.

MUERTE Y RESURRECCION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

     Este tema ha sido objeto de muchos estudios teológicos en cuanto a la fecha de la muerte y resurrección del Hijo de Dios.

     Quizá para usted apreciable lector de la palabra de Dios, esta exposición sea irrelevante y que cual es la diferencia que el Señor murió y resucitó x o y día.  Sin embargo, la tradición religiosa si ha establecido fechas de la muerte y resurrección del Varón de dolores y la ha constituido como una enseñanza o doctrina.  Por eso nos parece oportuno meditar sobre este punto doctrinal.

     Partiendo de la premisa del sabio que toda palabra de Dios es limpia, Proverbios 30:5, la iglesia de Dios presenta su criterio bíblico para despejar este punto que tanta confusión ha causado en el mundo.

¿En qué día realmente murió y resucitó nuestro Redentor? He aquí la señal mesiánica:  “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches” Mateo 12:40.   

El tiempo exacto de su muerte y su resurrección había sido profetizado por los videntes del Señor “Nos dará vida después de dos días en el tercer día nos resucitará y viviremos delante de Él “, Oseas 6:2.

     Para mejor comprensión de este estudio es importante entender que los días de acuerdo a las escrituras empiezan con la puesta del sol o parte obscura.  Leamos un ejemplo “Y llamó Dios a la luz día y a las tinieblas llamó noche.  Y fue la tarde y la mañana un día”.  Génesis 1:15  Si leemos con detenimiento este versículo notaremos que en la tarde o noche principia el día, contrario al calendario que nos rige cuyo día inicia a las 0 horas. — Seguido de la media noche –

Así, contamos las primeras doce horas—parte oscura– que comprende bíblicamente de las 6 de la tarde a las 6 de la mañana.  Las siguientes doce horas comprende la parte clara del día.-de 6 de la mañana a 6 de la tarde-  “Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas?…Juan 11:9.

     Con los argumentos bíblicos expuestos aquí entendemos que los tres días y las tres noches que Jonás estuvo en el vientre del pez, o sea 72 horas; similar tiempo estuvo el Hijo de Dios en el seno de la tierra. Repase por favor Mateo 12:40.

     Y es que la palabra de Dios trata con rigurosidad el factor tiempo de estos dos maravillosos eventos que no escapa del criterio del apóstol Pablo en el enfoque que le da a este delicado punto doctrinal “Porque primeramente os he enseñado lo que así mismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados –CONFORME A LAS ESCRITURAS–”.  1ª. De Corintios 15:3.  Este versículo no da lugar a interpretaciones particulares sobre este acontecimiento.  Pablo hace énfasis de la muerte de nuestro Señor conforme al tiempo predicho por los profetas del Dios de Israel.  Aquí no cabe, reiteramos, hipótesis humanas.

¿En qué día murió Nuestro SEÑOR JESUCRISTO?

     El profeta Daniel nos aclara este punto: “Y en otra semana confirmará el pacto a muchos, Y A LA MITAD DE LA SEMANA hará cesar el sacrificio y la ofrenda”.  Daniel 9:27.  En la ley de Moisés existían sacrificios y ofrendas para expiar el pecado del pueblo.  Levítico 4:3.  El Señor Jesucristo hizo un solo sacrificio para redimir no solo a una nación sino a todo el mundo: “se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado”…Hebreos 9:26 última parte.  A la mitad de la semana ,con la muerte del cordero de Dios cesaron definitivamente todos los sacrificios.  “He aquí, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Juan 1:29.

     La semana que marca Daniel es conforme a la profecía de las 70 semanas.  Daniel 9:24 al 27.  La mitad de la semana es miércoles y fue este y no el viernes el día de la muerte del Señor.

CRISTO MURIO EN EL DIA DE LA PREPARACION

     Por estar próxima la celebración de la pascua judía era urgente que el cuerpo del Señor lo depositaran en un sepulcro.  El evangelio de Juan nos narra que: “tomaron pues el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre entre los judíos. 

Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no había sido puesto ninguno.

  Allí pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos y porque aquel sepulcro estaba cerca pusieron a Jesús”. Juan 19:40 al 42. 

La pascua y la fiesta de los siete días denominada los ácimos o panes sin levadura empezaba justo al concluir ese día miércoles catorce de Nisán, “Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a Jehová, siete días comeréis panes sin levadura.  El primer día tendréis santa convocación ningún trabajo de siervos haréis.” Levítico 23:6 y 7.

     Jesús es crucificado a las nueve de la mañana, –hora tercera– según Marcos 15:25 y muere a las tres de la tarde –hora nona–, según Lucas 23:46.  Su sepultura se llevó a cabo en la última hora del día miércoles catorce de Nisán porque una vez que entraba el día quince con la celebración de la pascua, ningún cuerpo podía quedarse en el madero pasada las seis de la tarde, o el inicio de un nuevo día.  La ley así lo ordenaba “No dejareis que su cuerpo pase sobre el madero, sin falta lo enterrareis el mismo día”.  Deuteronomio 21:2.  De allí como expusimos anteriormente la prisa por enterrar al Señor obedecía a este evento judío.  “Y quitándolo, lo envolvió en una sabana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aun no se había puesto a nadie.  ERA DÌA DE LA PREPARACIÒN Y ESTABA POR COMENZAR EL DÌA DE REPOSO.  Lucas 23: 53 y 54.     El apóstol Juan traduce esta parte así: “Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo, pues aquel día de reposo era gran solemnidad”. Juan 19:31.   ¿A cuál día de reposo se refieren los dos evangelistas? Dos cosas importantes debemos entender, primero: que el Señor Jesucristo muere un día miércoles catorce de Nisán a la hora nona –3 de la tarde– y tres horas después es retirado de la cruz a causa de la pascua de los judíos.  Segundo: que el libro de Levítico 23:6 establece que a los quince días del mes de Nisán se celebraba la fiesta solemne de los panes sin levadura.  Entonces es fácil deducir que a la puesta del sol, del día catorce de Nisán, –miércoles–, empezaba el día quince –jueves–.  En el inicio de este día quince, –jueves-, había una santa convocación y día de reposo obligatorio según Levítico 23:7.  Este era el día de reposo ceremonial y de gran solemnidad según Juan 16:31.  Los evangelistas en este punto no se están refiriendo al sábado semanal.  Hemos estudiado en el tema “descubra la verdad acerca de la Ley y la Gracia” que la ley de Moisés con sus 613 preceptos contenía siete sábados ceremoniales que formaban parte de las actividades solemnes dedicadas a Jehová.  Levítico 23: 28,31,32,36, etc.  Las circunstancias permitieron que seguido de la muerte de nuestro Señor Jesucristo, y con ocasión de la celebración de la pascua y la fiesta de los ácimos, se celebrase este gran día de reposo que era obligatorio para toda la nación hebrea.

     Continuando con el relato de este estudio encontramos en Marcos 16:1 la siguiente narración:  “Y como pasó el sábado María Magdalena, y María madre de Jacobo y Salomé compraron drogas aromáticas para venir a ungirle. ¿Precisa saber qué sábado fue este que pasó? Fue precisamente el sábado ceremonial, el día quince de Nisán o jueves.  Note la expresión: y como pasó el sábado o jueves, al día siguiente –viernes–, estaban preparadas para recibir el sábado semanal para reposarlo.  “Y vueltas aparejaron drogas aromáticas y ungüentos, y reposaron el sábado conforme al mandamiento. Lucas 23:56.  Dicho mandamiento forma parte del Santo Decálogo de Dios.       

Concluimos esta parte con los datos que nos ofrece la enciclopedia judía que, según los historiadores hebreos la muerte de Jesucristo tuvo lugar un miércoles 25 de abril del año 30 del calendario Juliano, o sea un miércoles catorce de Nisán del año tres mil setecientos noventa y ocho del calendario judío.

¿En qué día resucitó el SEÑOR JESUCRISTO?

     “Y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día conforme a las escrituras”. 1ª. Corintios 15:4.  Con el mismo celo paulino de ajustarse a los cánones divinos y con la ayuda del Espíritu de Señor intentaremos ubicar el día de la resurrección de nuestro glorioso Redentor de acuerdo a la palabra del Eterno.  Dicho día está registrado en el capítulo 28 del evangelista Mateo y los versículos 1 al 6 que textualmente dice: “Y la víspera de sábado que amanece para el primer día de la semana, vino María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro.  Y he aquí, fue hecho un gran terremoto: porque el ángel del Señor descendiendo del cielo y llegando había revuelto la piedra y estaba sentado sobre ella.  Analicemos estos primeros versículos: inicialmente conozcamos lo que significa la palabra víspera.  Según el diccionario Larousse, víspera significa: día anterior, cualquier cosa que antecede a otra.  Del latín “vespera, tarde”.  Dicho significado del término víspera que nos ofrece el diccionario encajan perfectamente con el sentido bíblico en cuanto a la terminación de un día y el inicio de otro.   “Que amanece para el primer día de la semana”.  Escrituralmente el término amanecer se aplica justo a las 6 de la tarde de cualquier día con la iniciación de otro.  Reiteramos, que según el libro del Génesis los días bíblicos principian en la parte oscura: “Y fue la tarde y la mañana un día “Génesis 1:15.  -Dicho concepto está acoplado al término latín “vespera”, que significa tarde.

     Continuando con el suceso bíblico de este evento maravilloso y resurreccional, Mateo en el versículo 2 del capítulo 28 nos narra que previo a la llegada de las dos mujeres se produjo un gran terremoto, es decir, que el Señor ya había resucitado.  Leamos el versículo seis “No está aquí, porque ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor”.

     Los versículos analizados confirman que nuestro Señor Jesucristo resucitó en la víspera del sábado –6 de la tarde– es decir cuando empezaba el primer día de la semana y no el domingo como maliciosamente han traducido.  Se explica así que Lucas en el capítulo 24:1, cuando llegaron a visitar el sepulcro no hallaron nada.  Este es el testimonio del evangelista:” Y el primer día de la semana –Domingo— muy de mañana vinieron al sepulcro trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado, y algunas otras mujeres con ellas.  Y hallaron la piedra revuelta del sepulcro.  Y entrando , no hallaron el cuerpo del Señor Jesús”.  El Hijo de Dios había resucitado a las 6 de la tarde del día sábado, dando cumplimiento estricto a lo expresado por el mismo, en Mateo 12:40. Que estaría en el seno de la tierra tres días y tres noches, es decir, fue sepultado un miércoles a las 6 de la tarde y resucitado un sábado a las 6 de la tarde.  Tres días y tres noches igual a setenta y dos horas.

     Para concluir esta parte es importante aclarar Marcos 16:9: “Mas como Jesús resucitó por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena……”  Este versículo modificado por algunos traductores observadores del día domingo como día de reposo, seduce a los lectores de la palabra de Dios a creer que la resurrección del Señor, se operó por la mañana del primer día de la semana.  Sin embargo, la versión original y moderna de Prat traduce así esta parte: “Mas habiendo resucitado Jesús, muy de mañana, el primer día de la semana apareció primeramente a María Magdalena…  Analicemos el primer trozo: “Más habiendo resucitado Jesús”…este versículo contiene la acción del verbo habiendo resucitado en pretérito pluscuamperfecto lo que significa según el diccionario Larousse tiempo del verbo que expresa que una cosa estaba ya hecha.  Quiere decir que cuando apareció a María Magdalena el Señor ya habría resucitado en la tarde del sábado.  

EL SABADO

     Esta otra parte relacionado con el día del reposo, –sábado– es imprescindible su análisis, y aclaración, porque dicho día ha sido objeto de múltiples ataques anticristianos.  Este día es el único que cuenta escrituralmente con la bendición y santificación del Eterno.  Génesis 2:3 bendición que no puede ser revocada, Números 23:20.  Fue observado rigurosamente por el Señor Jesucristo morando en esta tierra.  Lucas 4:16 se constituyó también en el Señor de este santo día. Marcos 2:28.  El apóstol Pablo durante su ministerio guardó celosamente este día. Hechos 18:4, Hechos 17:2.

     La observancia del sábado en los primeros siglos de la iglesia fue una de las causas de que el pueblo de Dios sufriera persecuciones.  Dichas persecuciones se dieron con más rigor cuando la iglesia romana a través de Constantino I oficializó el día domingo como día de reposo.  Referente a este punto la enciclopedia en carta 2003 nos ofrece la siguiente información relacionada al día domingo que “sustituyo” al día sábado.  “Domingo, séptimo día de la semana civil y primera de la liturgia.  La palabra domingo se deriva del Latín  diessolis que significa día del sol, nombre de una fiesta romana pagana.  En los orígenes del cristianismo la observancia del domingo empezó a reemplazar al shabat (sábado).  A partir del siglo IV la legislación civil y eclesiástica regulo el trabajo y prescribió el culto dominical”.

     De esta información nos llama poderosamente la atención tres aspectos fundamentales:

1º.  Que el día domingo se deriva de una fiesta romana pagana y en cuyo día se adoraba al sol.

     2do. Que dicho día domingo sustituyó el verdadero día de descanso, (sábado) establecido por la palabra de Dios.

3ero. Preocupa profundamente los datos consignados relacionados a la coacción que vivieron los verdaderos cristianos en el siglo IV bajo una legislación civil y eclesiástica que obligaba a descansar el domingo.  La historia nos narra que los siervos de Dios que se resistieron a aceptar estas arbitrariedades sufrieron persecución, exilio y muerte.

¿EL PUEBLO DE DIOS EN LA ACTUALIDAD GUARDA CON CELO ESTE MANDAMIENTO?

     En la actualidad la iglesia no sufre ninguna presión civil ni eclesiástica por guardar ese santo día.  Vivimos una época en la cual existe relativa libertad de cultos.  Libertad que carecieron los cristianos que nos antecedieron.  No obstante, de ser libres en la forma de actuar y ejercer nuestra fe, algunos miembros le restan importancia al cuarto mandamiento, por la permisividad de las autoridades de la iglesia.  Algunos miembros de la iglesia con negocios acreditados violan deliberadamente ese santo día, y olvidan que: “Somos cartas conocidas y leídas por todos los hombres”. 2da de Corintios 3:2.

     Semejante actitud nos inhabilita la entrada al reino.  Mateo 19:17, Santiago 2:10.  Nosotros los seres humanos somos “expertos” en buscar justificaciones y olvidamos voluntariamente las promesas escritas en el libro de los libros: “Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.  “Joven fui y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan”.  Mateo 6:33 y Salmo 37:2.¿Creemos en estas promesas del Eterno?  Cuando violamos el cuarto mandamiento bajo cualquier excusa o pretexto, estamos desconfiando de estas promesas vertidas por el Eterno, y damos un mal testimonio.

     En el pueblo de Dios existen miembros que en el momento de su conversión fueron hallados siervos o esclavos, según 1ª. de Corintios 7:21, es decir, su condición laboral incluye el día sábado.  Sin embargo, el mismo versículo exhorta al hijo de Dios a ser libre; es decir, que cuando existe un verdadero deseo de guardar el sábado, Dios se manifiesta con poder y compasión por aquella alma que anhela fervientemente este día de reposo, proporcionándole una mejor alternativa de trabajo, y en algunos casos otorga independencia laboral a los  que con sinceridad lo buscan.  El puede hacer esta obra.  El es poderoso y compasivo.  No así con los que gozan de independencia laboral y profanan este santo día.

     En siglos pasados el pueblo de Dios sufrió consecuencias por violar el cuarto mandamiento.  Leamos este antecedente bíblico y quiera Dios llamar a la reflexión:  “Con todo en el desierto les juré que no los conduciría al país (tierra prometida) destinado para ellos, tierra en la que corre leche y miel, un paraíso terrenal porque habían despreciado mis preceptos, NO HABIAN OBSERVADO MIS SABADOS”.  Ezequiel 20:15 y 16. Leída en versión Latinoamericana.  Lo que pasó con el pueblo de Dios en el desierto debería preocuparnos.  Aquellos comprometieron su salvación, por haber violado el cuarto mandamiento y no entraron a la tierra prometida.  Si ellos no entraron por desobedientes, preguntamos: ¿Cuál será el destino de los que profanan deliberadamente este santo día? ¿O acaso somos mejores que ellos?  En esta instancia es preciso recordar lo dicho por el apóstol Pablo “Que lo que fue escrito antes para nuestra enseñanza fue escrito”, Romanos 15:4.

     Este mensaje es para mí, para usted, mensaje que redarguye y nos exhorta a ser más conscientes de nuestra responsabilidad con los mandamientos del Eterno.  Es de hacer notorio y recordar que nosotros los gentiles hemos sido adheridos al pueblo de Israel según Efesios 2:12, e injertados como lo narra el apóstol Pablo “Si las primicias son santas también lo es la masa restante y si la raíz es santa también lo son las ramas (pueblo gentil).  Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas y tu siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y la rica savia y del olivo.  Note jactes contra las ramas, y si te jactas, sabes que no sustentas tu a la raíz, sino la raíz a ti.  Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales a ti tampoco te perdonará”. Romanos 11:16, 17, 18, y 21.

ALGUNAS SUGERENCIAS PARA GUARDAR EL DIA SABADO.

  1. No olvide practicar la misericordia que demanda este mandato.  Mateo 12:7. Por ejemplo si sucediera algún imprevisto ese día de recibir visitas o familiares y esto implicare el consumo de más alimentos, vaya a la tienda más cercana a adquirirlos y supla las necesidades de su prójimo. Mateo 12:4.  En todo de lo que usted dependa preste auxilio a su vecino o a alguien que requiera de sus servicios en ese día. Mateo 12: 11 y 12.
  2. Evite relaciones comerciales en sàbado.  Recuerde que el Señor nos da seis días para nuestras actividades laborales y comerciales y uno para El.  Oigamos su consejo: “si te preocupas de no tratar tus negocios en el día santo; si tú llamas al sábado delicioso.  Y venerable el día consagrado a Yavé; si tú lo veneras, no haciendo tus negocios, ni arreglando ese día tus asuntos, entonces, te sentirás feliz con Yavé. Isaías 58:13 y 14.
  3. Este mandamiento es día de reflexión y estudio de la palabra de Dios.  Hechos 16:13, 13:44 y 17:2 y 3.

     Concluimos esta parte exhortando al pueblo de Dios a continuar firme con la convicción plena de las bendiciones que conlleva guardar ese santo día.  La observancia de los mandamientos de Dios nos permitirá la entrada al Reino.  “Bienaventurado los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad”.  Leída la versión antigua.

LA IGLESIA DE DIOS Y SU TEMATICA.

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